Aviones
estadounidenses atacaron un campo de entrenamiento yihadista en Libia. Los
ataques terminaron con la vida de decenas de personas este viernes, entre las
que “probablemente” figura un dirigente del grupo Estado Islámico
(EI), coincidieron fuentes libias y estadounidenses.
Según un
funcionario estadounidense del Departamento de Defensa, el bombardeo mató
“probablemente” a un responsable del EI vinculado con dos ataques
yihadistas cometidos en Túnez en 2015.
“Estados
Unidos realizó un ataque aéreo temprano esta mañana contra un campo de
entrenamiento del EI cerca de Sabrata, Libia, que probablemente mató al responsable
del EI Noureddine Chouchane”, dijo.
Alrededor de
las 3:30 am un avión de la fuerza aérea estadounidense F-15E atacó un campo en
las afueras del pueblo de Sabrata, matando al menos a 30 simpatizantes del
Estado Islámico; el alcalde de Sabrata declaró 41 muertos, la mayoría de estos
originarios de Túnez.
La casa
bombardeada al alba en la localidad de Sabrata, a 70 km al oeste de Trípoli,
quedó destruida por completo, precisó un responsable local libio, Husein al
Dawadi.
Los atentados
atribuidos a Chouchane son el perpetrado en julio en una playa cerca de Sousse,
en el que murieron 38 turistas, y el del museo del Bardo de Túnez, en marzo,
donde murieron 21 turistas y un policía.
Ambos ataques
fueron reivindicados por el EI, que está siendo bombardeado por aire en Irak y
Siria por una coalición internacional bajo liderazgo estadounidense.
Advertencias de Obama
“El
ataque fue muy preciso, alcanzó sólo la casa”, afirmó un responsable del
gobierno instalado en Trípoli.
El edificio
tenía dos plantas y es probable que en el momento del ataque se estuviera
celebrando una reunión de presuntos miembros del EI, informó a AFP un
integrante del consejo militar de Sabrata que pidió conservar el anonimato.
La ciudad de
Sabrata está controlada por la coalición de milicias Fajr Libya, que se apoderó
en agosto de 2014 de Trípoli y de otras regiones, obligando a las autoridades
reconocidas por la comunidad internacional a exiliarse en el este del país.
El martes, el
presidente estadounidense Barack Obama advirtió que no permitiría al Estado
Islámico instalarse duraderamente en Libia, donde se estima cuenta con unos 5 000
combatientes.
“Estamos
trabajando con nuestros socios de la coalición para asegurarnos de que
aprovechamos la ocasión de impedir que el EI se enraíce en Libia”, dijo
Obama.
“Seguiremos
actuando cuando veamos una operación y un objetivo claros”, añadió.