Como si se tratara de una alarma prematura, este martes la organización Artículo 19 presentó el informe La desaparición y desaparición forzada de quienes ejercen la libertad de expresión en México, en el que señala que en el país, al menos 23 periodistas permanecen desaparecidos sin que hasta ahora las autoridades brinden verdad y justicia en los casos.
Ayer por la tarde, también se informó del asesinato de la periodista veracruzana Anabel Flores Salazar, reportera de notas policiales para el periódico “El Sol de Orizaba”, quien fue plagiada en su casa del municipio de Mariano Escobedo, Veracruz, por “gente armada” que la buscó hasta encontrarla en una de las habitaciones de su casa, y cuyo cadáver fue encontrado en el kilómetro 1580 de la carretera Cuacnopalan-Oaxaca, en el vecino estado de Puebla.
El homicidio de Flores Salazar pasa a la estadística como el número 56 con esas características del 2010 a la fecha, según cifras de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que señala que los periodistas en México son asesinados “presuntamente por motivos vinculados al ejercicio de la libertad de expresión, por informar, comentar u opinar sobre hechos y situaciones que se sucedían en su comunidad”.
Por su parte, Artículo 19 expone en su informe que “las deficiencias del Estado y la falta de voluntad para atender estas violaciones graves a derechos humanos. En particular, retoma el caso de Moisés Sánchez, periodista de Veracruz, inicialmente víctima de desaparición forzada y posteriormente asesinado –la línea de investigación que apunta a posible participación de autoridades municipales”.

El informe señala que de 2003 a 2015, en promedio han desaparecido dos periodistas por año.Michoacán, Tamaulipas y Veracruz son las entidades donde se concentra la mayor parte del registro, existiendo un patrón donde en el 96% de los casos se identifica como antecedente la cobertura informativa relacionada con temas de corrupción y de seguridad, en los que se relaciona a funcionarios y crimen organizado, y revela que en 23% de los casos, los comunicadores recibieron amenazas previas por su labor informativo.
Luego de que la Fiscalía de Puebla mantuviera comunicación con su similar de Veracruz “para facilitar el flujo de información que fuera necesario” para la identificación de cadáver encontrado en el kilómetro 1580 de la carretera Cuacnopalan-Oaxaca, a 15 kilómetros de Veracruz, cuyo estado no fue detallado en el comunicado, familiares de la reportera y empleados de la FGE y de la CEAPP, así como de la Comisión Estatal de Derechos Humanos se trasladaron al municipio de Tehuacán, Puebla, para hacer el reconocimiento formal del cadáver de Anabel Flores Salazar, reportera de notas policiales para el periódico “El Sol de Orizaba”, quien fue plagiada en su casa del municipio de Mariano Escobedo, por “gente armada” vestida de militares.
En 2015 fueron asesinados en el país ocho periodistas, la mayoría en Veracruz, según la organización francesa dedicada a la protección de periodistas Reporteros Sin Frontera, que estima que desde el año 2000, 89 reporteros fueron asesinados y 17 están desaparecidos en México, sin contar Salazar.