Kenneth Feinberg, director del fondo reclamaciones dijo al Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung que la marca de autos
todavía no ha decidido si a los dueños de vehículos se les ofrecerá efectivo,
recompra de los autos, reparaciones o autos de remplazo.
En diciembre, Volkswagen le
pidió a Feinberg —quien dirigió previamente los fondos de compensación para los
ataques del 11 de septiembre de 2011, el derrame de petróleo de Deepwater
Horizon BP y los accidentes por el interruptor de ignición de General Motors—
para que cree y administre el programa.
El viernes, Volkswagen pospuso
la publicación de sus resultados financieros para 2015 y retrasó su reunión
anual con los accionistas mientras batalla para ponerle un precio exacto a su
escándalo de emisiones de diesel.
Más de cuatro meses después de
que se supo el escándalo en Estados Unidos, el principal fabricante europeo de
autos todavía no ha obtenido la aprobación para reparar alguno de los
vehículos. La semana pasada, nombró un nuevo director de su departamento legal
en EE UU para ayudar a resolver el caso.
El plan original de Feinberg de
establecer un fondo de reclamaciones dentro de 60 a 90 días enfrenta demoras
posibles, dijo él al periódico.
“Mis manos están atadas
mientras VW y las autoridades no superen sus diferencias”, dijo Feinberg.
“Vean mis casos anteriores: 97
por ciento de las víctimas del 11 de septiembre aceptó mi oferta. En GM y BP
también fue más del 90 por ciento. Ese tiene que ser mi objetivo para VW”, dijo
Feinberg, añadiendo que el fabricante de autos le ha concedido autoridad total
para decidir la compensación.
“Es estrictamente una
transacción comercial, menos emocional. Veo eso en los correos electrónicos que
recibo de los propietarios de vehículos, quienes dicen cosas como: ‘Sr.
Feinberg, sé que no he perdido un familiar, solo quiero que se me trate con
justicia’. Todos son muy razonables”, dijo él.
Feinberg añadió que todavía no
ha decidido si considerará las reclamaciones de que las emisiones dañaron la
salud de los reclamantes.
“Estoy inclinado a no aceptar
eso y decirles a tales personas que deberían demandar a Volkswagen si así lo
quieren”, dijo él.
La incertidumbre por el impacto
financiero del escándalo corporativo más grande en la historia de VW a sus
cuentas ha aumentado desde principios del año, colocando sus acciones 26 por
ciento más bajas.
Sin embargo, el fondo soberano
de inversión de $850,000 millones de dólares de Noruega, el más grande del
mundo, dijo al periódico que seguirá invirtiendo en Volkswagen.
“VW es una compañía importante
apara Alemania, Europa y el mundo. Por ello es que mantendremos nuestra
inversión mientras el fondo y la compañía existan”, dijo Yngve Slynstad,
director ejecutivo del fondo.
El mes pasado, los reguladores
de EE UU rechazaron el plan original de VW de reparar los autos diesel de 2.0
litros equipados con software capaz de violar las normas de emisiones,
motivando la preocupación de que VW tuviera que llevar a cabo una gran cantidad
de costosas recompras de vehículos en el segundo mercado automotriz más grande
del mundo.
En Europa, VW enfrenta demandas
de la Comisión Europea y legisladores para que considere compensar a los
conductores de VW de una manera comparable al esquema en EE UU donde el
fabricante de autos ha prometido paquetes benevolentes con valor de $1,000
dólares cada uno a decenas de miles de dueños de vehículos VW.
El grupo domiciliado en
Wolfsburg ya ha apartado 6,700 millones de euros ($7,500 millones de dólares)
en el tercer trimestre de 2015 para cubrir los costos de reparación de
vehículos en todo el mundo. Pieper dijo que esta provisión podría necesitar que
se la rellene de nuevo con otros 2,000 o 3,000 millones de euros.
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Publicado en cooperación con Newsweek // Published in cooperation with Newsweek