En Hidalgo, la tasa global de fecundidad incrementó de 72.81 a 75.35 nacimientos por cada mil adolescentes de 15 a 19 años de edad entre 2009 y 2014, de acuerdo con estimaciones del Consejo Nacional de Población (Conapo).
La entidad se encuentra por encima de la media nacional, que es de 77.04, indica el reporte del organismo. La Conapo destaca que el embarazo adolescente está considerado un problema de salud pública, además de implicar consecuencias educativas y económicas para los padres e hijos.
La tasa global de fecundidad adolescente en Hidalgo es mayor a la de entidades como Puebla (72.97), San Luis Potosí (74.17), Tabasco (73.87) y Morelos (75.16).
Ser madre y padre adolescente, advierte el análisis, suele desencadenar condiciones de vulnerabilidad para este sector asociadas a la deserción escolar.
Además, las madres adolescentes son frecuentemente estigmatizadas y sufren discriminación de género, desaprobación y rechazo familiar, social (en las escuelas, en sectores de salud, en las comunidades, en ámbitos religiosos, por ejemplo). Debido a esta problemática, el gobierno federal trabaja en la estrategia nacional para la prevención en embarazos adolescentes.
El objetivo es que para 2030 se reduzca a la mitad la tasa actual de fecundidad entre las adolescentes mexicanas de 15 a 19 años de edad, y que el embarazo en las menores de 15 años se erradique por completo.
Unas de las estrategias que se emprenden para abordar la problemática es incrementar la demanda y calidad de la atención de los servicios de salud sexual y reproductiva para adolescentes.
También asegurar el acceso efectivo “a una gama completa de métodos anticonceptivos” para garantizar una elección libre e informada, así como la corresponsabilidad del varón en el ejercicio de la sexualidad, garantizar el derecho de las niñas, los niños y la población adolescente a recibir educación integral en sexualidad en todos los niveles educativos de gestión pública y privada.