El
expresidente del PRI, Humberto Moreira, amanecerá este sábado en la cárcel
española de Soto del Real, por instrucciones del juez de la Audiencia Nacional
Española, quien negó al político mexicano la posibilidad de quedar libre bajo
fianza ante la posibilidad de que este pudiera fugarse o destruir pruebas en su
contra.
La
Fiscalía Anticorrupción española, que lleva desde 2014 investigando al
exgobernador de Coahuila, solicitó al Magistrado José de la Mata la
detención de Moreira a su arribo a Madrid este viernes procedente de la ciudad
de México, con destino final a Barcelona, ciudad donde radica desde el 2013,
luego de que en 2011 dejó el gobierno de Coahuila para presidir al Partido
Revolucionario Institucional (PRI) rumbo a las elecciones de 2012, que
ganó el entonces candidato Enrique Peña Nieto; sin embargo, el escándalo del
enorme endeudamiento en que dejó a Coahuila, de casi 40 mil millones de pesos,
lo obligaron a dejar el cargo en el PRI y alejarse así de la política.
El
diario El Español,que manejó información exclusiva sobre el caso,
dio a conocer que Moreira será trasladado a la prisión de Soto del Real donde
permanecerá mientras dure la investigación, y agrega en su información que
“Ha sido imputado por varios delitos, entre ellos el de blanqueo de
capitales, malversación de caudales públicos, organización criminal y cohecho.
Moreira fue detenido por orden de la Fiscalía Anticorrupción, en el marco de
una investigación que se sigue en la Audiencia Nacional”.
En la
información del periódico ibérico señala que “la instrucción, seguida por el
juez Santiago Pedraz, secreta. Sin embargo, ha sido su compañero De la Mata
quien al estar de guardia interrogó y acordó su ingreso en prisión. La Fiscalía
iba detrás de él tras conocer que el ex Gobernador mexicano había realizado
transferencias desde Estados Unidos a España. Por ahora se tienen detectadas
transferencias por importe de alrededor de unos 200 000 euros en el año 2013
aunque la investigación sigue abierta. El proceso se encuentra en un estado
embrionario y podrían conocerse más datos a lo largo de la instrucción”.
La
investigación, a cargo del juez Santiago Pedraz de la Audiencia Nacional,
principal instancia judicial española, encargada de temas complejos como
terrorismo o corrupción, se inició a raíz de una petición judicial enviada por
Estados Unidos, centrada en delitos de malversación presuntamente cometidos
mientras Moreira fue gobernador del estado norteño de Coahuila, entre 2005 y
2011, en la que se habrían robado fondos públicos que ascienden a cientos de
millones de dólares, de acuerdo con el documento de la Corte Federal en Texas,
en el que el empresario Rolando González Treviño acepta ser culpable en
complicidad con el exlíder nacional del PRI, de una operación para defraudar y
robar recursos públicos.
De
acuerdo con el documento, Moreira y siete implicados –una red de empresarios
que apoyaran su llegada a la gubernatura-, eran dueños de medios de
comunicación, estaciones de radio, cable, televisión y compañías de
espectaculares; pero también contratistas para la construcción de puentes,
caminos o proveedores de servicios de aviación.
Al
darse a conocer su detención por las autoridades españolas, la Secretaría de
Relaciones Exteriores (SRE) se limitó a comunicar que “velará porque el caso
del señor Moreira Valdés se apegue al debido proceso y con respeto a sus
derechos humanos”, y afirmó que brindará al priista la asistencia consular
en caso de sea solicitada, “como ocurre en el caso de cualquier ciudadano
mexicano, sujeto a requerimientos judiciales en el exterior”.
Por
su parte, el PRI dijo en un comunicado que no emitirá un pronunciamiento
definitivo sobre la detención, pero destacó que “las instituciones no son
responsables de los actos de los individuos que la integran”.
“Esperemos
el desarrollo de las investigaciones de la justicia española. No hay que
anticipar ni defensas ni juicios condenatorios”, señala el partido.
Con
información de agencias.