Una modificación barata para mejorar el consumo de gasolina de su viejo auto

El enorme motor V-8 de 6.2
litros en la GMC Yukon Denali 2010 blanca hace exactamente lo que uno esperaría
al pisar el acelerador: se mueve, con pesadez por el empinado camino costero en
el lado del Pacífico de San Francisco. Hace lo mismo cuando uno da vuelta y va
colina abajo, o cuando uno nivela la velocidad y viaja por millas de playa a 50
millas por hora. Todo esto sería común y corriente si no fuera por la danza
complicada bajo el capó, donde un software dispara selectivamente cada uno de
esos ocho cilindros.

Una compañía de Silicon Valley llamada Tula modificó la camioneta para
que el motor ahora pueda elegir cuál de sus cilindros disparar y cuando,
conservando energía sin una pérdida de potencia perceptible, una tecnología que
la compañía llama “salto dinámico de disparo”.

La Denali usa al máximo su
motor de 403 caballos de fuerza para alcanzar las 60 mph, pero una vez que
llega allí, el vehículo necesita mucho menos para seguir moviéndose, algo
cercano a 30 caballos de fuerza. Imagine hacer una omelet, dice James Zizelman,
director administrativo de Delphi, una compañía que recientemente adquirió una
proporción de Tula y ayudó a equipar la Denali. Usted probablemente no necesita
más de tres huevos, ¿verdad? Pero, dice Zizelman, “en la mayoría de los autos,
usted está vertiendo partes de ocho huevos diferentes para hacer una omelet de
tres huevos”. En otras palabras, se desperdicia mucho. “Esta tecnología permite
que el auto use solo lo que necesita”, dice él.

Los sistemas que desactivan
cilindros para conservar energía mientras el auto está en movimiento no son
nuevos; primero fueron probados por Cadillac después de las sacudidas
petroleras a finales de la década de 1970. Pero los motores como ese en el
mercado ahora funcionan solo en unas pocas configuraciones, usualmente apagando
algunos cilindros cuando el auto necesita menos potencia. Por otra parte, el
salto dinámico de disparo de Tula cambia constantemente cuáles cilindros se
disparan. En la camioneta de prueba, un panel de luces verdes parpadeantes
muestra que el software elige qué disparar y cuándo, poniéndolas todas en verde
cuando piso el acelerador y convirtiéndose en un borrón de destellos blancos
mostrando los cilindros inactivos cuando voy en punto muerto.

El resultado, dice Tula, es un
15 a 20 por ciento de ganancia en combustible sin algún cambio importante al
motor. Aun cuando eso no suena a mucho, tiene implicaciones enormes para una
industria que enfrenta nuevas regulaciones desalentadoras. En agosto de 2012,
la Agencia de Protección Ambiental de EE UU y el Departamento de Transportes
mandaron que el vehículo de consumo promedio dé 54.5 millas por galón para
2025, coincidiendo más o menos con las guías de Europa y China. Al momento, la
mayoría de los nuevos autos y camionetas en EE UU promedian solo 24.3 millas
por galón según la APA, dejándoles a los fabricantes solo nueve años para casi
duplicar lo que su auto puede dar con un tanque de gasolina. Aun cuando los
autos eléctricos pueden ayudar a ese promedio, el motor de combustión no va a
desaparecer pronto en la próxima década, e incluso los autos híbridos usan
motores de combustión para cargar el motor eléctrico y hacerse cargo cuando
mengüe el poder de la batería.

Las compañías automotrices
probablemente den 54.5 al hacer muchas modificaciones a sus flotillas, como
añadir más turbocompresores (que aumentan la eficiencia al forzar aire extra en
el motor) y diseñar motores que se detengan en los semáforos en rojo. Una
solución de software, como la de Tula, sería enormemente atractiva porque es
relativamente barata; se calcula que la mejora a esa Yukon Denali blanca costó
solo $350 dólares. También significa que las compañías automotrices podrían
continuar usando sus diseños actuales de motores en futuros modelos de autos.

Tula está probando su
tecnología en un auto más pequeño, un Volkswagen Jetta, para ver qué mejoras
tendrá allí. Delphi y Tula dicen que están discutiendo con varias de las
principales compañías automotrices con la esperanza de que el salto dinámico de
disparo esté en un auto de producción para 2020.

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek