En algunos municipios de la entidad se han registrado malas experiencias con la gestión de alcaldes, según datos de la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo (PGJH), que de 2003 a 2009 inició al menos 85 averiguaciones previas por el delito de peculado.
Aristeo Calva Hernández fue de los primeros presidentes municipales que visitaron la cárcel por este delito, y como él, otros han resultado presos.
De acuerdo con el recuento de la PGJH hay municipios en los cuales, de manera recurrente, han resultado electos ediles cuyas gestiones han reportado problemas para clarificar el uso de los recursos públicos.
Huejutla es uno de esos casos, en este ayuntamiento ni la alternancia partidista ha evitado que se registren malas administraciones.
En primera instancia, el gobierno perredista de Marco Antonio Ramos Moguel no pudo hacer válida la transparencia y por ello fueron iniciadas dos averiguaciones previas por peculado al faltar 3 millones 704 mil 497 pesos.
El siguiente gobierno municipal fue el del panista Alejandro Nava Soto, quien también fue requerido y recluido en el Centro de Readaptación Social de Pachuca por su falta de eficacia en el momento de hacer las cuentas.
Otra ciudad importante que ha tenido los mismos problemas, en este caso en el Valle del Mezquital, es Ixmiquilpan, donde el gobierno de José Manuel Zúñiga Guerrero presentó problemas de justificación y también fue recluido en un Cereso. Esta situación también la vivió el priísta Aristeo Calva, en Mixquiahuala.
Esta circunstancia particular se ha repetido en distintos momentos de la vida política del estado. En el recuento que hace la PGJH de dos periodos lectivos de ayuntamientos (2003-2006 y 2006-2009) se reunieron 77 averiguaciones previas por el delito de peculado, y la cantidad es millonaria; sin embargo, sólo en algunos casos la procuraduría fue específica con los montos.
Hay otros casos como Tianguistengo, donde el mismo exalcalde motivó la integración de tres averiguaciones previas. Lucio Escudero Pando mantiene pendientes hasta la fecha algunas resoluciones.
Chilcuautla, que está considerado entre los municipios más pobres, tiene que cargar con la dudosa probidad de sus alcaldes, como José García Escamilla, procesado por peculado de casi 2 millones de pesos.
Éstos fueron los casos presentados durante los periodos que antecedieron a los actuales presidentes municipales, quienes ya cumplieron en el cargo cuatro años y les restan tan sólo siete meses.
La Auditoría Superior del Estado de Hidalgo, en cuestión de meses, dará a conocer los resultados del escrutinio de la cuenta 2014 y justo en esa fecha comienzan los apercibimientos para clarificar sus deudas.