Chihuahua, Chih.- “Él
(Gabriel Humberto Sepúlveda) no tiene razón para ostentarse como
presidente del Tribunal Superior de Justicia, pudiera incluso estar
incurriendo en una figura sancionable desde el punto de vista penal.
Pedí una licencia indefinida, me retiré y hoy (ayer) he dejado sin
efectos la licencia, vuelvo como presidente al Poder Judicial”,
expresó José Miguel Salcido Romero, quien, luego de renunciar
sorpresivamente este martes por la mañana a la titularidad de la
Secretaría de Educación, Cultura y Deporte, en el noveno piso del
Centro de Justicia convocó a una conferencia de prensa, donde
declaró que continúa al frente de la presidencia del Poder Judicial
del Estado.
“No se
pude hacer esa afirmación de que ya no soy presidente porque la
presidencia es una posición que cubre un periodo de cuatro años, y
de acuerdo con la Ley Orgánica, yo fui designado para culminar el
periodo que inició el magistrado Alberto Vázquez Quintero y mi
periodo no se ha vencido”, afirmó.
-¿Si ya
había un magistrado ocupando la presidencia, no hay una
imposibilidad para ello?-, se le cuestionó.
“Sí,
cuando la licencia de separación tiene un periodo establecido, pero
en este caso es una licencia que se concedió hasta por seis meses;
es decir, podía ser desde un día hasta por seis meses, era decisión
mía establecer cuándo la licencia terminaría, en cuanto yo
notifico al Congreso y al Pleno hoy (ayer) de que queda sin efecto,
ya no hay licencia a cuál renunciar”.
Horas más
tarde, posterior a la una de la tarde, justo en el momento cuando
iniciaba la sesión del Pleno, en el noveno piso, donde se iba
discutir la aceptación o no, del regreso de Salcido Romero a la
presidencia, el magistrado concedió una entrevista en los pasillos
del octavo piso del Centro de Justicia.
-¿Se dice
que usted pudiera ser destituido por el resto de magistrados de la
presidencia, qué dice usted al respecto?
“El Pleno
no tiene facultades legales para destituir al presidente, podrían
intentarlo, pero sería una destitución ilegal y a mí me quedaría
la posibilidad de promover un Juicio de Amparo, ojalá que no haya
necesidad, pues eso denotaría muy poco respeto por el estado de
derecho”.
-¿Ya
platicó usted con el gobernador?
“No lo he
visto, me entrevisté hace unos momentos con el secretario general,
Mario Trevizo, con quien me une una amistad de muchísimos años”.
-¿Le dieron
su apoyo en Palacio de Gobierno?
“Ellos no
pueden apoyarme porque incurrirían en una subordinación de un Poder
sobre el otro.
-¿Por qué
esta decisión tan repentina de su persona, de abandonar la
titularidad de Educación, a qué se debió?
“Fue una
decisión muy meditada, atendiendo a lo que veía yo, lo que sucedía
en el Tribunal, y ver que lo que nos costó tanto trabajo construir
se está viniendo abajo.
El Tribunal
venía cayendo en una pendiente muy preocupante de ineficiencia; la
presidencia no fue capaz de llevar una relación respetuosa, de clara
división de poderes, los programas que veníamos implementando se
venían cayendo, fueron cancelados y consideré que era una
responsabilidad ética renunciar a la Secretaría de Educación y a
las licencias que había pedido, porque ante todo, debemos
privilegiar la fortaleza institucional y la recta impartición de
justicia en beneficio de la sociedad.
-¿Regresa
usted entonces al Poder Judicial?
“Ya
regresé, vengo de allá, ya me instalé en la presidencia, mi
objetivo es restablecer el orden, una administración transparente,
con un uso estrictamente apegado a derecho de los recursos públicos
y eso lo haremos a partir de hoy”, dijo momentos antes al acudir a
Palacio de Gobierno.
El Tribunal
no puede transitar sin un ambiente de colaboración con el titular
del ejecutivo, con el ánimo de que logremos que vuelva a recuperar
ese liderazgo nacional, vengo hasta aquí.
Es una
renuncia que presenté muy temprano a la Secretaría de Educación,
posteriormente notifiqué al Congreso, pues era indefinida la
licencia que tenía, luego notifiqué hoy al Pleno y me incorporé.
“El pleno
sería nulo si se celebrara la sesión para destituirme, y estaré
platicando con cada uno de los magistrados, ellos me concedieron la
licencia en esos términos, hasta por seis meses, cuando deja de
surtir los efectos de la licencia, se restablecen los derechos
jurídicos hacia mi persona para ocupar la presidencia. Él
(Sepúlveda Reyes) ya no es presidente del poder Judicial”,
respondió.
-¿Hubo una
ruptura del Poder Judicial con el titular del Poder Ejecutivo?
“De
ninguna manera, no estaría yo aquí”, sentenció.