A Girl Walks Home Alone at Night (Una chica regresa sola a casa de noche): Uno de los ejercicios cinematográficos recientes más interesantes, A Girl Walks Home Alone at Night se adentra en un mundo vampírico en Irán, en donde se desarrollan una serie de eventos alrededor de una mujer vestida con un chador quien siempre anda sola de noche. Mitad western iraní, mitad cinta de horror de vampiros, esta es la única de la lista dirigida por una mujer, pero una de las más especiales. Ana Lily Amirpour exhibe en A Girl Walks Home Alone at Night (su debut) una capacidad extraordinaria para contar historias no a través de la narrativa común, sino a través de atmósferas fascinantes y emociones sutiles. Es una cinta verdaderamente única.
It Follows (Está detrás de ti): No es usual encontrar un filme de terror entre lo mejor del año, pero hay esperanza para el género con este largometraje de David Robert Mitchell. Versa sobre unas semanas en la vida de un grupo de adolescentes que cuidan de su amiga al borde de la paranoia. Ella se ha contagiado de “algo” sobrenatural luego de un encuentro sexual y pronto la empiezan a aterran visiones extrañas; pero contar más de la trama no le haría justicia a esta joya indie con sugestivos aires del Detroit de los 70s. Protagonizada por Maika Monroe, It Follows es un producto hipersexual, estilizado y absolutamente aterrador.
Amy (Amy): Asif Kapadia lo hizo otra vez. Tras el éxito de su documental Senna, el cineasta inglés entrega uno de los filmes más humanos y relevantes de 2015.Amy es un retrato de Amy Winehouse detrás de la fama que la rodeó y que jamás deseó. En el documental apreciamos la corta y trágica vida de Winehouse a través de su música, y sobre todo de sus letras. Todos concuerdan en que su tremenda habilidad artística correspondía a un alma vieja pero cuya fragilidad, rodeada de las personas incorrectas, resultó en una lamentable (¿y evitable?) autodestrucción. De la misma manera que hizo en Senna, en Amy, Kapadia despliega su maestría como recopilador de material audiovisual y muestra a la fallecida artista británica fuera de su faceta de icono y como el ser humano atormentado que fue.
Mad Max: Fury Road (Mad Max: Furia en el camino): La cuarta entrega de la franquicia de Mad Max, Fury Road es sencillamente la mejor película de acción del año, y la mejor del género en mucho tiempo. En esta ocasión las huidas y persecuciones en vehículos motorizados no son solo flash y escenas que sobran, se trata más bien de la razón de ser de historia y un elemento narrativo que además es emocionante. Es una realidad distópica en la que la hay una extrema escasez de agua y petróleo. Inmortan Joe es un líder tiránico del que intentan huir –atravesando enormes paisajes desérticos– en un trailer de guerra Max (Tom Hardy), Furiosa (Charlize Theron), un fanático desquiciado y un grupo de mujeres hermosas esposas de Inmortan Joe. El director, George Miller, logra una cinta ruidosa y extravagante que tuvo la mejor acogida por el público y la crítica por igual.
Macbeth (Macbeth): El guerrero escocés regresó en 2015 a la pantalla grande gracias a la dirección de Justin Kurzel. Como toda adaptación de Shakespeare, hubo de encontrar una nueva forma de contar la mítica tragedia de Macbeth, y desde el ángulo de una película de guerra, vemos a Michael Fassbender y a Marion Cotillard desplegar la vorágine de asesinatos, manipulaciones y locuras a través de dos valiosas actuaciones. Es un filme pesado pero está cuidadosamente diseñado para serlo. Quizás por ello no ha recibido las ovaciones que merece. Pero es sin duda la experiencia más cinemática de Shakespeare que se ha confeccionado jamás. Fiel al texto original sin abusar de él, Macbeth de Kurzel halló un tono propio ayudado por una estética audaz y sobrecogedora fotografía rojinegra. El ejercicio es un completo acierto en tanto que trae a la vida al Macbeth de el Bardo de Avon pero no depende estrictamente de su obra para que la película se sostenga por sí sola.
45 Years (45 años): Basada en un cuento titulado In Another Country de David Constantine, esta película escrita y dirigida por Andrew Haigh gira alrededor de la celebración del 45 aniversario de matrimonio de una pareja (Charlotte Rampling y Tom Courtenay). En medio de la planeación de la fiesta, él recibe una carta que le comunica que el cadáver de su primer amor fue encontrado en los Alpes suizos. El desacomodo que juega esta noticia en las vidas de los personajes se ve materializado gracias a dos importantes actuaciones por parte de Rampling y Courtenay, posiblemente las mejores del año. Una cinta en donde ningún minuto está desperdiciado, 45 Years es una pieza de cine reflexivo, bello y absolutamente desolador. Su mayor virtud radica en la discreta forma de adentrarnos en un tema abrumador.
What We do in the Shadows (Entrevista con unos vampiros): Aunque fue estrenada en 2014, a América Latina llegó hasta este año y sin duda este mockumentary es de las mejores sorpresas en 2015. Es una comedia de vampiros dirigida y protagonizada por el neozelandés Jemaine Clement. Filmada a manera de reality show, esta película trata de la vida diaria de un grupo de vampiros centenarios que viven en una misma casa. Su cotidianidad incluye pelearse por lavar los platos, aconsejarse para vestir a falta de ver sus reflejos en el espejo, y atraer a invitados de vez en vez para chuparles la sangre. Vida de vampiros, pues. Burlándose tanto de lo absurdo de los reality shows como del sobreuso del tropo vampírico, What We do in the Shadows es fresca, original y la cinta más divertida del año.
Sicario (Sicario): Este thriller de acción y narcotráfico de Denis Villeneuve relata la historia de un agente de FBI que es comisionado para desmantelar un poderoso cartel de drogas en México. Es difícil que una temática de narcotráfico no caiga en lo trillado pero Sicario es una apuesta contundente y oscura sobre la guerra contra las drogas. Las actuaciones de Emily Blunt y en especial de Benicio del Toro sobresalen y cargan el peso de una cinta melancólica y de moral corrupta. Sicario además posee una de las escenas mejor confeccionadas de 2015, incómoda, tensa, que deja con un desasosiego difícil de digerir.
While We’re Young (Mientras somos jóvenes): Para muchos Noah Baumbach es ya un director de culto. Es extraño que sus películas lleguen al circuito comercial en México así que es es grato ver queWhile We’re Young lo haya logrado. En breve, es un ensayo sobre lo difícil que resulta asumir nuestra edad. Una pareja entra en una suerte de crisis de mediana edad luego de que sus amistades comienzan a hablar sólo de carreolas e impuestos. Conocen a una pareja veinteañera (Adam Driver y Amanda Seyfried) que les deslumbra con su despreocupación e intereses fuera de lo común. Pero pronto se percatan de que están metidos en más de lo que esperaban. Con un guión inteligente y gracioso, While We’re Young funciona a nivel de crítica de la cultura hipster, pero principalmente se centra en la confusión y la búsqueda interior de sus protagonistas de mediana edad.
Bridge of Spies (Puente de espías): El rey midas de Hollywood regresó este año con un drama histórico con todos los sellos Spielberg. El protagonista es Tom Hanks, quien encarna a J. B. Donovan, un héroe improbable en plena Guerra Fría. El filme tiene los tintes clásicos de un gran thriller y la fotografía de una película de época, que sale a relucir aún más con la actuación de Hanks. Además de esto, el guión, de los aclamados hermanos Joel e Ethan Coen, se presta para una reflexión moderna del espionaje, de los sujetos a quienes corresponde traicionar o preservar la patria, y a preguntas incluso más amplias: ¿Qué es más importante, la geopolítica mundial o los principios morales humanos?
Steve Jobs (Steve Jobs): Estrenada en Navidad de 2015, Steve Jobs no es en sentido estricto una biopic sobre el fundador de Apple, sino un vistazo a Jobs a través de tres actos, similar a una obra de teatro. Cada acto está inteligentemente enmarcado por el lanzamiento de un producto de la empresa de tecnología más rentable del mundo, y es por medio de las conversaciones que Aaron Sorkin trazó que podemos ver otra cara poco conocida de Steve Jobs. El producto final es detallado y elegante. Es la combinación del guión teatral de Sorkin con la maestría cinematográfica del director Danny Boyle quien es experto en sacar la mejor faceta de sus actores; incluso del usualmente cómico Seth Rogen. Además de las dos grandes presencias que ya son Michael Fassbender y Kate Winslet.
Algunas de las mejores cintas del año aún no han estrenado en México, y de entre ellas estas son diez de ellas imperdibles en 2016:
Anomalisa (Charlie Kaufman)
Spotlight (Tom McCarthy)
Carol (Todd Haynes)
Brooklyn (John Crowley)
The Lobster (Yorgos Lanthimos)
The Revenant (Alejandro González Iñárritu)
The Hateful Eight (Quentin Tarantino)
Ex-Machina (Alex Garland)
Joy (David O. Russell)
The Big Short (Michael Lewis)
Por último, estas son tres joyas que, desafortunadamente, quizás nunca lleguen a las salas de México:
Slow West (John McLean)
The End of The Tour (James Ponsoldt)
The Diary of a Teenage Girl (Marielle Heller)