Paraíso de cuero: transforman pieles de animales en ropa

Entre las pinturas que vio Cocteau en la exhibición había un cuadro de uno de los puentes de metal sobre el Canal St. Martin. Es un Buffet clásico; crudo y lineal, con las ramas de los árboles desnudos crispadas cual dedos esqueléticos recortados contra el cielo acerado.

Míralo una vez, nada más y encontrarás que tiene el poder de estamparse en tu mente de una forma que se superpone a la realidad cuando ves la estructura auténtica caminando por el Quai de Valmy, como me sucedió en octubre. Pero al mirar la pintura, no solo veo la despoblada París de Buffet, también veo el reino de Henri Zaks. Un sesentón flaco –con la mentalidad y energía de un hombre 20 años más joven-, Zaks es un artista, aunque trabaja con piel y cuero en vez de óleos y lienzo, y opera en un edificio más allá del límite donde se interrumpe la escena que pintó Buffet.

Seraphin es el nombre que ha dado a una compañía que, con los años, se ha expandido para incluir cinco talleres cercanos dedicados a confeccionar algunos de los blusones, chaquetas, abrigos, parkas y camisas de cuero más finos que puede producir la especie humana. No te confundas, son talleres de trabajo: rollos de cuero que entran por lasporte cochere; hombres que trabajan con mitones de piel de cordero y patinan cuero; ruido de máquinas de coser; montones de perchas, bolsas y cajas listas para recibir las prendas terminadas.

Zaks es un artesano y se enorgullece de ello, pero es un artesano francés, así que también sabe de temas importantes comofoie gras y Château Petrus. Sin embargo, hay pocas evidencias visibles de su éxito. Se desplaza por París en motoneta y si tiene una oficina en la fábrica, jamás la he visto. Hay un escritorio en el iluminado salón de exhibiciones que ocupa un rincón del primer piso, donde nunca pasa más tiempo del necesario para tomar unespresso o si trabaja hasta tarde –y he estado allí hasta las 10 de la noche-, una copita de coñac. Lo que pasa es que siempre está demasiado emocionado con lo que hace para quedarse quieto.

En 1967, cuando tenía 17 años, Zaks empezó a trabajar en una fábrica de artículos de piel. Allí conoció a su esposa, Sara, quien todavía trabaja con él, haciendo frente a las órdenes por encargo. En 1975, decidieron establecerse por su cuenta con un equipo de sastres sicilianos; y ellos son el secreto de Seraphin. Los empleados de la compañía tratan el cuero como si fuera tela, en vez de un material que limita el tipo de prendas que pueden producir. Por ello, la nueva colección de verano de Zaks es tan completa como sus modelos para invierno. Los blusones ligerísimos, increíblemente suaves y delgados, confeccionados en su piel de cordero “ninfa”, son perfectos para las noches estivales más frescas.

También puede trabajar con pieles exóticas convencionales y de hecho, está creando una colección para el conglomerado ruso de artículos suntuarios Mercury. No obstante, en mi opinión, su interpretación de “lujo” estriba más en la imaginación, la calidad y la ejecución que en la convencionalidad en los materiales preciosos.

Lo más notable de Zaks es su entusiasmo. Ha hecho este trabajo durante casi 50 años y sin embargo, sus ojos se iluminan de emoción cuando habla de un nuevo método para tratar el cuero: por ejemplo, la técnica de teñido japonesa aplicada al caribú alaskeño. No es algo que se vea en cualquier parte; excepto en el Quai de Valmy.

De hecho, aunque es una ubicación prototipo del centro de parís, Seraphin es un atlas del mundo epidérmico. Además del caribú alaskeño teñido en Japón, el sótano de la bodega de Zaks rebosa de cueros raros provenientes de rincones desconocidos del mundo. Desde que lo conozco, he descubierto que mi geografía ha mejorado pues, entre otras cosas, he manipulado piel de cabra afgana que normalmente se usaría en zapatos, pero que él transformó en una espectacular parka forrada; pieles de borrego de Eritrea y Etiopía, con una suavidad casi inmoral, ideales para el verano; cabra de Mongolia; alce de Svalbard; y búfalo del Valle de Hunza en Paquistán.

Zaks está especialmente emocionado con la piel de búfalo, que ha transformado en ante. “Busca en cualquier parte del mundo y no la encontrarás. Compre el material bruto allá y lo trabajamos en Francia”, dice, mostrándome un hermoso blusón hecho con esa piel, su más reciente innovación.

Además de localizar nuevos materiales, siempre busca la manera de mejorar cueros clásicos y es difícil saber si está más complacido con su ante de búfalo del Valle de Hunza o con elloden finés que logró confeccionar con piel de venado, usando las fibras del cuero para crear unnap (textura vellosa y suave que confiere al ante su sensación característica), que tiene un aspecto visual y táctil de increíble parecido a la famosa y resistente tela austriaca. Todavía no he visto unloden del color de la mezclillavintage, solo uno en el prismático banquete de tonalidades disponibles en esta rara piel que se hace pasar por tela.

No es que me haga falta un blusón, pero se me ocurre que debería tener uno hecho con ante de búfalo de Hunza, así que lo ordeno. Solo entonces, Zaks revela que tiene para el verano una versión ninfa de piel de cocodrilo que acaba de perfeccionar, trabajándola en grado de guante para crear la singular sensación y textura que caracteriza sus creaciones. Y aunque mi guardarropa todavía no contiene una prenda semejante, temo que el costo malogrará la posibilidad de comprarla. Aunque bien pensado, el lanzamiento está programado para la línea primavera/verano 2017, así que tengo tiempo para ahorrar.