Amarran empresarios, escuelas y Municipio, alianza estratégica de éxito

Chihuahua, Chih.- La empresa
en pequeño “Nutri-Avena” productora de galletas de avena con
multigrano, nació de un proyecto casero, pero ahora fortalecida con
asesoría y apoyo por parte de estudiantes del ITESM y la Dirección
de Desarrollo Comercial y Turístico, se prepara a entrar de lleno al
mercado estudiantil del nivel medio superior y superior.

El
empresario Jónathan Silva y sus asesores estudiantes del Tecnológico
de Monterrey Campus, Chihuahua, Jónathan Alexander Arzate y Javier
Ortega, informaron que la restricción de diversos productos en las
escuelas, abre la posibilidad de entrar a ese mercado con un producto
nutritivo, de agradable sabor, presentación y buen precio.

Silva dijo
que la microempresa nació de una idea de su madre, quien empezó
hace tiempo haciendo y diseñando las galletas de avena, y él entró
al apoyo de infraestructura, inversión y otros rubros.

Cuando
estaban en la planeación sobre qué hacer, comprar y cómo arrancar
el negocio familiar, se enteraron del Programa de Seguimiento a las
Empresas que ofrece la Dirección de Desarrollo Comercial y Turístico
del Municipio de Chihuahua y el Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey, Campus Chihuahua.

Solicitaron
entrar al programa y fueron aceptados hace unos cuatro meses y le
fueron asignados los estudiantes de Dirección de Administración de
Negocios Multicultural e Ingeniería Mecánica Administrador,
Jonathan Alexander Arzate y Javier Ortega, respectivamente, quienes
les ayudaron en la logística, cuál es la inversión inicial, el
punto de equilibrio, mercadotecnia, saber cómo calcular la
producción y eficientarlo.

Jónathan
Alexander Arzate dijo que empezó a asesorar a esta empresa en enero
del 2015 y destacó que en lo personal tiene una ganancia importante
porque los mete al “mundo real”, saber lo que enfrentan las
microempresas que empiezan en el mercado.

Indicó que
muchas veces como el empresario está enfocado en vender, descuida
muchas áreas como estudios financieros, gastos del producto y otras
que requieren de atención para lograr el éxito.

Sin embargo,
recalcó el asesor, los estudiantes acaban aprendiendo más que los
empresarios, porque ya tienen más tiempo trabajando y experiencia en
lo laboral. Ellos nos dicen lo que saben y nosotros lo que aprendimos
y formamos algo más fuerte para desarrollar el producto.

A su vez,
Javier Ortega dijo que su apoyo consistió en elaboración de
estudios de mercado en escuelas para saber qué tipo de galletas y
los ingredientes que más gustaban a los alumnos.

Destacaron
el mercado de las primarias y secundarias es muy diferente al de
bachilleres y educación superior, ya que los dos últimos buscan un
producto que les quite el hambre, que les satisfaga, dos cualidades
que ahora tienen las galletas de avena, con la ventaja que es
nutritivo respecto a otras comerciales y de marcas conocidas.

Los
estudiantes indicaron que las áreas de oportunidad que se percibe en
las micro empresas que empiezan es la llama “ceguera de taller”,
ya que lo que más preocupa es la venta, sacar el día a día, que
en vez de perfeccionar el proceso, la producción, establecer flujos
de pago y cobranza, sueldos y salarios, estrategia de reducción de
costos, obtener puntos de equilibrio y mejorar la presentación,
entre otros.

Plantearon
que incluso hay veces que las empresas entran a un segmento de
mercado, que un producto equivocado.

El
empresario destacó ahora que con la asesoría recibida ahora tiene
más elementos para lograr el éxito ya que ahora se dispone de
diversas presentaciones de galletas, con una misma base de
elaboración como es avena, y cada una tiene uno u otro ingrediente.

Informó que
en la “multigrano” aparte de la mezcla base de avena, está
decorada con múltiples ingredientes con sus cualidades para el
cuidado de la salud.

El
empresario dijo que la mayoría de la producción se vende, no quedan
en existencia, ya que se colocan en diversos centros laborales por
parte de la familia, pero ahora buscan abrir mercado en las escuelas
y posteriormente a cadenas comerciales.

A los
estudiantes al terminar la asesoría ofrecida en un semestre, se les
entrega un estudio con todo lo desarrollado en conjunto por si busca
la continuidad del servicio de apoyo externo, no empiece de cero.

Sergio
Marín, encargado del Programa de Seguimiento a las Empresas, por
instrucción del director Víctor Silva Ávila, dijo que como
Jónathan Silva, hay otros 23 empresarios que también reciben
asesoría con alumnos del ITESM, UACh y Tec Milenio por unos 70
alumnos como asesores.

Esta es la
segunda generación de empresarios y en breve se convocará a una
tercera generación con la asistencia también de otras dos escuelas
como la URN y UVM.