Chihuahua, Chih.- Alrededor
de 40 personas con discapacidad motriz se reunieron frente a la
Catedral Capitalina, para recibir un taller de movilidad en silla de
ruedas, con el fin de ser totalmente independientes y poder transitar
en el exterior.
Esto
por medio de la Asociación Vida Independiente, que viene desde la
Ciudad de México, donde su coordinador, Juan Antonio González
Aguilar, explicó que este curso ha sido toda la semana con miembros
del Centro de Rehabilitación y Educación especial del DIF Estatal,
donde la primera tarea fue trasladarse en la silla desde las
instalaciones hasta el Centro Histórico.
Señaló
que la infraestructura de la capital de Chihuahua es buena en cuanto
a rampas y facilita mucho para las personas con este tipo de
discapacidad; sin embargo, eso no significa que no se esfuercen más
de lo necesario.
Sorprendentemente
una de las acciones es subir escaleras sin ayuda de nadie, por lo que
los instructores demostraron su habilidad y fuerza con los brazos
para pasar por los escalones, también si se caen cómo levantarse y
así como ascender y también bajar los peldaños.
Esto
y otros ejercicios fueron impartido para todo tipo de personas que
tienen que usar silla de ruedas, donde lo más importante es
controlar el aparato como si fuera parte de ellos y entender que es
su medio de transporte y vida, en la que se deben apoyar para hacer
todas las labores diarias, desde levantarse de la cama, ir al baño,
cambiarse, cocinar, trasladarse y trabajar.
Vida
Independiente México es una asociación dedicada a integrar social y
laboralmente a las personas con discapacidad motriz, a través de una
rehabilitación física, psicológica, manejo de silla de ruedas,
filosofía de Vida, entre otras; logrando una verdadera interacción
de personas en silla de ruedas y personas de pie.
Dentro
de este movimiento de personas con discapacidad cuyos principios
surgen de nosotros mismos y nuestra experiencia de no estar
dispuestos a permanecer al margen de la sociedad y a merced de
instituciones, especialistas médicos y familiares, el modelo de VIM
pugna por hacer “vida” los derechos de las personas con
discapacidad, a fin de consolidar la igualdad de oportunidades de una
manera no paternalista ni autoritaria.