Uno de cada 10 adultos
estadounidenses ha tenido un problema grave con las drogas en algún momento de
su vida, según un estudio publicado esta semana en la revista JAMA Psychiatry. Eso equivale a más de
23 millones de estadounidenses. Y la mayoría no recibe ayuda profesional: el
artículo también descubrió que sólo 25 por ciento de estas personas ha siquiera
recibido tratamiento.
Adicionalmente, 4 por ciento de
los estadounidenses luchan al momento con un trastorno por uso de drogas, el
nuevo término preferido, y solo 1 de cada 7 de quienes lo sufren actualmente
recibe tratamiento.
“Dadas estas cifras, y otros
hallazgos recientes sobre la prevalencia y el tratamiento deficiente del
trastorno por uso de alcohol en EE UU, es de importancia vital que continuemos
nuestras acciones para entender las causas subyacentes de la adicción a las
drogas y el alcohol, su relación con otras enfermedades psiquiátricas y las
formas de tratamiento más efectivas”, dijo George Koob, director del Instituto
Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo, el cual financió el estudio, en una
declaración.
La gente con un trastorno por
uso de drogas tenían más probabilidades de tener una gama de problemas de salud
mental. Por ejemplo, tenían 1.3 más probabilidades de sufrir depresión y 1.6
más probabilidades de sufrir trastorno de estrés postraumático. El uso de
drogas no necesariamente provoca estos problemas, pero puede exacerbar los
problemas emocionales. La gente también puede optar por las drogas para
automedicarse cuando se enfrenta a problemas mentales como la depresión y
terminan convirtiéndose en dependientes de estas substancias.
Un trastorno por abuso de
drogas es definido por una gama de síntomas, como antojos repetidos por una
substancia, una sensación de abstinencia sin ella y una falta de control al
tomarla.
El artículo refleja otro
estudio publicado en JAMA Psychiatry
en junio, el cual descubrió que 32 millones de estadounidenses, casi 1 de cada
7 adultos, han batallado con un problema grave con el alcohol solo en el último
año. Y solo 20 por ciento de la gente que sufre un trastorno por alcohol ha
buscado tratamiento.