Gran cantidad de vehículos eléctricos empiezan a aparecer en calles y autopistas, aunque ya han estado corriendo profesionalmente. La Fórmula E —carrera aprobada por la Federation Internationale de l’Automobile, organización que dirige la Fórmula Uno— terminó su año inaugural a fines de junio con dos días de carreras consecutivas en Battersea Park, Londres, y reunió una multitud aproximada de sesenta mil espectadores. Las carreras londinenses culminaron una competencia de nueve meses y once carreras celebrada en diez ciudades, incluidas Pekín, Berlín y Monte Carlo.
Alejandro Agag, empresario español que lanzó la Fórmula E hace tres años, afirma que las entradas de cada carrera se agotaron. Y, al parecer, el teleauditorio también fue muy nutrido, pues Fox Sports acaba de extender su contrato hasta 2020.
En su temporada inicial, cada equipo condujo el mismo auto: el Spark-Renault SRT 01E, con transmisión eléctrica de McLaren y baterías de Williams Advanced Engineering. En el segundo año —un circuito de diez días iniciado el 24 de octubre, en Pekín— cada equipo tuvo la opción de diseñar su propia planta eléctrica.
El auto elegido para la primera temporada rodó por la pista a una velocidad máxima de 225 kph y pasó de 0 a 95 kph en 2.8 segundos. Debido a que la alta velocidad agota rápidamente las baterías, cada conductor tuvo que cambiar de vehículo a la mitad de la carrera, de una hora de duración. Pero Agag dice que la tecnología de baterías está mejorando tan rápido que, llegado el quinto año, se habrán eliminado las escalas técnicas. Agag espera que la Fórmula E promueva los beneficios de los autos eléctricos (EV) entre más personas, incluidos los escépticos que todavía los consideran meros carritos de golf, sólo que más grandes.
“Persiste la creencia generalizada entre los consumidores de que los EV son lentos”, dice Paul Nieuwenhuis, experto de la industria automotriz en la Escuela de Negocios Cardiff. “Esto ayudará a combatir ese mito”. Y tal vez ya está dando resultados. Agag informa que un importante fabricante de automóviles encuestó a los aficionados al salir del ePrix de Miami y 99 por ciento dijo que la carrera había aumentado sus probabilidades de comprar un EV.
Publicado en cooperación con Newsweek/ Published in cooperation with Newsweek