Estado Islámico extiende su reino de terror

Este artículo apareció primero en el sitio del Consejo de Relaciones Exteriores de EE UU.

Estado Islámico —conocido previamente como al Qaeda en Irak— fue repudiado por al-Qaeda en 2014 por su filosofía divergente y tácticas brutales. Grupos terroristas preexistentes en Oriente Medio, África y demás lugares han declarado su alianza con Estado Islámico, aumentando el número de combatientes en alrededor de veinte mil a doscientos mil solo en Irak y Siria. Ahora, casi treinta y cinco grupos terroristas han declarado su alianza con Estado Islámico y su líder, Abu Bakr al-Baghdadi.

Los afiliados de EI han sido llamados “provincias”, y sus ubicaciones van desde África Occidental hasta Pakistán. Los afiliados en tres países en particular —Libia, Egipto y Nigeria— prefirieron a Estado Islámico en vez de al-Qaeda. Ahora, Estados Unidos tiene que considerar cómo “degradar [eficazmente] y finalmente destruir” toda una red con una campaña de reclutamiento más efectiva, en especial enfocada en terroristas “solitarios” en vez de solo el núcleo de Estado Islámico.

Así que fuera de Irak y Siria, ¿contra qué se enfrenta en realidad Estados Unidos? He aquí un resumen de las tres “provincias” más grandes de Estado Islámico.

Estado Islámico Libia

Desde que el coronel Muammar al-Gadafi fue derrocado en 2011, Libia se ha sumido en el caos y la guerra civil mientras varias facciones políticas y milicias se disputan el poder, una de las cuales es Estado Islámico Libia. Hay hasta cinco mil combatientes de Estado Islámico en Libia, muchos de los cuales fueron entrenados en Irak y Siria.

Después de derrocar a Gadafi, muchos rebeldes fueron a luchar junto al Ejército Libre Sirio y el Frente Nusra en Siria. Allí, los combatientes establecieron la Brigada Battar y le juraron lealtad a Estado Islámico. Al regresar a Libia en 2014, ellos formaron el Consejo de la Shura de Jóvenes Islámicos, jurando su alianza con Baghdadi y estableciendo la presencia de Estado Islámico en Libia.

El primer ataque conocido de Estado Islámico Libia contra extranjeros fue en un hotel de lujo en la capital, Trípoli, en enero de 2015. Poco después, captaron la atención internacional con la ejecución grotesca de veintiún cristianos coptos egipcios, y luego treinta cristianos etíopes en abril. Aparte de atacar a no musulmanes, Estado Islámico también ha desafiado a otros grupos extremistas activos en Libia.

La confrontación más grande hasta ahora se dio en Derna, la primera ciudad fuera de Irak y Siria donde Estado Islámico ha establecido una presencia significativa. En junio, combatientes de Estado Islámico chocaron con el Consejo de la Shura de los Muyahidines, matando a dos de sus altos comandantes y a incontables otros.

Estado Islámico continúa en desacuerdo con otros grupos islamistas y revolucionarios, incluido Ansar al Sharia Libia y sus aliados en el Consejo de la Shura de los Revolucionarios de Bengasi, y las milicias revolucionarias Misrata al oeste de Libia. También ha sido desafiado por al-Qaeda en el Magreb islámico.

Provincia de Sinaí (o Wilayat Sinai, antes conocido como Ansar Beit al-Maqdis)

Aun cuando la Provincia de Sinaí, o Wilayat Sinai, estaba más alineada con la ideología de al-Qaeda, juró su alianza con Estado Islámico en 2014 y cambió su nombre de Ansar Beit al-Maghdas. Se calcula que el grupo tiene entre mil y mil quinientos combatientes. Ha habido algunos casos de divisiones dentro del grupo Provincia del Sinaí, cuando algunos de sus miembros juraron su alianza con al-Qaeda en lugar de con Estado Islámico.

Los grupos terroristas han tenido una presencia en la península de Sinaí por décadas. Wilayat Sinai, entonces nombrado Ansar Beit al-Maghdas, nació en enero de 2011 después de derrocar al Presidente Hosni Mubarak y expandirse rápidamente después de que el Presidente Mohammed Morsi fue derrocado en julio de 2013.

Los ataques se han multiplicado desde que el grupo declaró su alianza con Estado Islámico, extendiendo su insurgencia de la península de Sinaí a El Cairo y lanzando ataques frecuentes con bombas a funcionarios de seguridad y civiles. Provincia de Sinaí también reivindica su responsabilidad por el reciente avionazo ruso en la península de Sinaí, en represalia por el involucramiento ruso en el conflicto sirio contra Estado Islámico.

Al contrario de Libia, donde no hay un gobierno efectivo, Egipto ha montado una importante campaña de contraterrorismo para erradicar a los milicianos, en especial en el Sinaí. El grupo se ha enfocado principalmente en las fuerzas de seguridad egipcias y civiles desde el golpe de estado egipcio de 2013 que derrocó a Mohammed Morsi, llevando a cabo bombazos suicidas, tiroteos desde coches, asesinatos y decapitaciones.

Fue tan lejos como atacar y destruir un navío egipcio en julio de 2015. Provincia de Sinaí se ha expandido más allá de la península de Sinaí y El Cairo hasta el Desierto Occidental de Egipto, una popular área turística geográficamente cercana a Libia.

Boko Haram (o “Provincia de África Occidental de Estado Islámico”)

El más grande afiliado de Estado Islámico, Boko Haram, le juró su alianza en marzo de 2015. El líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, renombró al grupo de aproximadamente quince mil miembros como la Provincia de África Occidental de Estado Islámico, pero al grupo todavía lo nombran a menudo como Boko Haram.

Fundado en 2002, inicialmente en oposición a la educación occidental, Boko Haram —que significa “La educación occidental está prohibida” en idioma hausa, hablado en toda la región— lentamente evolucionó hasta ser el grupo insurgente más grande en África Occidental. Boko Haram tuvo supuestos vínculos con al-Qaeda antes de unirse a Estado Islámico.

Como resultado, el territorio de Estado Islámico en Nigeria abarca aproximadamente veinte mil millas cuadradas, un área más o menos del tamaño de Croacia. La insurgencia de Boko Haram está limitada principalmente al noreste de Nigeria, habiendo tomado partes de los estados de Borno, Yobe y Adamawa. También se está extendiendo a países vecinos, incluida una exacerbación del flujo de refugiados y a un aumento de ataques terroristas allende la frontera.

Según cálculos de la ONU, alrededor de 2.3 millones de nigerianos han sido desplazados desde mayo de 2013, con un cuarto de millón de ellos huyendo a Camerún, Chad y Níger.

Desde que el presidente nigeriano Muhammadu Buhari fue elegido en febrero de 2015, él ha buscado desarraigar a Boko Haram del noreste. Estados Unidos también prometió recientemente $45 millones de dólares en un paquete de ayuda militar con operaciones de reconocimiento aéreo. Junto con la campaña preexistente en cabezada por la Unión Africana para combatir a la insurgencia.

La unidad de Boko Haram con Estado Islámico presenta una amenaza particularmente única, ya que tiene el mayor número aproximado de combatientes y controla la mayor cantidad de territorio.