Ambientalistas de la zona oriente de Hidalgo iniciarán una serie de protestas para evitar que la empresa Cruz Azul realice la quema de basura procedente del estado Morelos en sus hornos, pues consideran que los riesgos por la contaminación se incrementan.
Los integrantes del Frente de Comunidades contra la Incineración, que abarca una movilización en al menos cinco entidades del centro del país, ya advirtieron que al firmar un contrato la empresa cementera Cruz Azul, con el gobierno de Morelos, comenzará a viajar los camiones con basura de esa entidad hacia las distintas plantas de ese consorcio.
Jorge Tadeo, uno de los integrantes de este frente, informó que esa empresa ya firmó un contrato en el cual se compromete a desaparecer prácticamente los cientos de toneladas de basura que se generan en 32 municipios del estado.
Debido a la alta cantidad de toneladas de basura, comenzarán a distribuirlas en sus plantas en las otras entidades, entre ellas en Hidalgo, donde se encuentra la matriz en la Ciudad Cooperativa Cruz Azul.
Los daños ambientales están al parejo con los efectos negativos sobre la salud de las personas que viven cerca de las plantas de incineración.
La complejidad de desechos que contemplan, algunos de carácter industrial e infecto-contagioso, promueven un mayor número de riesgos a la salud por las toxinas que liberan ciertos elementos químicos aun cuando se habla de altas temperaturas.
Esta agrupación, según Tadeo, tiene presencia en Hidalgo, en municipios como Tula, Atotonilco de Tula y Apasco, además en otras entidades como Puebla, Morelos y Veracruz, junto con San Luis Potosí y Estado de México.
Los actos de resistencia se llevarán a cabo mediante foros de especialistas que alerten sobre el riesgo que representa este tipo de incineración.