Niños, los más afectados por crisis económica en Europa

Los descubrimientos fueron presentados por la Fundación Bertelsmann Stiftung, una fundación sin fines de lucro domiciliada en Alemania y que produce un índice anual de Justicia Social enfocado en los 28 países miembros de la UE. El informe de este año revela que hay una disparidad “enorme” entre los países europeos del norte y el sur y entre jóvenes y viejos. Casi un cuarto de los ciudadanos de la UE (24.6 por ciento) son considerados actualmente en riesgo de pobreza y exclusión social, “un valor en extremo alto y preocupante”, según el informe, que representa aproximadamente 122 millones de personas.

Suecia, Dinamarca, Finlandia, Holanda y la República Checa encabezaron la lista de las clasificaciones en justicia social, basadas en índices de pobreza, educación, el mercado laboral, salud, justicia intergeneracional y cohesión social y no discriminación, mientras que Grecia, Rumania, Bulgaria, Italia y España estuvieron al último. En 11 países, entre ellos España y Portugal, las condiciones sociales se han deteriorado en comparación con el sondeo del año pasado.

En España, Grecia, Italia y Portugal, la cantidad de niños y jóvenes que son amenazados por la pobreza o la exclusión social ha aumentado en 1.2 millones desde 2007, de 6.4 a 7.6 millones. Ellos viven en hogares con menos de 60 por ciento del ingreso medio, sufren una seria privación material o crecen en hogares donde de hecho no se generan ingresos, según el informe.

El estudio también muestra que 5.4 millones (17.8 por ciento) de los ciudadanos de la UE entre los 20 y 24 años de edad no están empleados o estudiando o preparándose, una cifra que ha aumentado en 25 de los 28 estados miembros de la UE desde 2008. En Alemania y Suecia el pronóstico para este grupo de edad ha mejorado en años recientes; en España, la proporción de aquellos entre 20 y 24 años que no están empleados o estudiando o preparándose ha aumentado de 16.6 por ciento a 24.8 por ciento, mientras que en Italia se ha disparado de 21.6 a 32 por ciento.

La brecha en la justicia social entre generaciones también se está ensanchando por toda Europa. Mientras que la proporción de niños en riesgo de pobreza o exclusión social ha aumentado desde 2007, la proporción correspondiente de quienes tienen 65 años o más ha disminuido de 24.4 a 17.8 por ciento. La razón principal, indica el estudio, es que los beneficios de retiro y las pensiones en la vejez o no disminuyeron o no se redujeron con la fuerza que lo hicieron los salarios entre las poblaciones jóvenes.

Aart De Geus, director de Bertelsmann Stiftung, advirtió de las consecuencias de la pobreza y la exclusión social en un comunicado de prensa que acompañó al estudio. “No podemos darnos el lujo de perder una generación en Europa, ya sea social o económicamente”, dijo él. “La UE y sus estados miembros deben llevar a cabo acciones especiales para mejorar sosteniblemente las oportunidades para los jóvenes”.