Una fuerte explosión, al parecer por una fuga de gas, se produjo en la madrugada de este lunes en Rio de Janeiro y dejó al menos siete heridos y varios edificios destruidos, según informó el cuerpo de bomberos.
Imágenes del canal de noticias Globo mostraban gran cantidad de humo, montañas de escombros y marañas de cables producto de la explosión en una calle de Sao Cristovao, un distrito vecino del legendario estadio Maracaná, en el norte de esta ciudad que albergará los Juegos Olímpicos 2016.
Y entre toda esa destrucción, un bombero corría llevando el cuerpo de una mujer semidesnuda rescatada con vida.
“Fue desesperante, el techo se cayó y mi hijo de 21 años pudo abrazar y proteger a mi otra hija de 17. Quedamos presos entre los escombros y comenzamos a hacer señales con la luz del celular a los cuerpos de rescate que nos sacaron. Nacimos de nuevo”, relató al diario O Globo Marlene Sangy Aires, cuya casa quedó destruida.
Entre los heridos hay una niña de nueve años y una anciana de 84. Seis fueron llevados a un hospital cercano y el restante liberado en el lugar, informaron los bomberos a la agencia AFP.

Fuga de gas
“Lo más probable es que haya sido una explosión de gas, por tanques almacenadas irregularmente”, dijo el alcalde de Rio, Eduardo Paes, a Globo. “El gas fue cortado en el barrio y los bomberos no han controlado totalmente el incendio que se desató”, agregó.
Globo News mostró siete bombonas de gas extraídas del área del siniestro por los bomberos.
Con la explosión, que ocurrió alrededor de las 3 de la mañana locales, 40 inmuebles fueron afectados, principalmente tres establecimientos comerciales y un conjunto de viviendas humildes, según un nuevo balance de Defensa Civil que hablaba en principio de 20.
“Fue como un terremoto. Fue un ruido impresionante. Todo se derrumbaba pero logramos salir”, dijo por su parte Ironildo Soares.
Además de la pizzería, una farmacia y un restaurante quedaron totalmente destrozados. Los locales tenían las revisiones de los bomberos al día.
“Es la primera vez que no vamos a abrir en 20 años”, se lamentó María Fernanda Marques (63 años), de pie frente a los escombros junto a 10 de sus empleados.
(Con información de AFP)