Premio a la construcción de la democracia

Túnez.— La presidenta de la patronal tunecina, Wided Bouchamaoui, es captada en su oficina el pasado 9 de octubre, luego de haber sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2015 junto a otros miembros del Cuarteto para el Diálogo Nacional. Este cuarteto de Túnez, conformado por la Unión General del Trabajo, la Confederación de Industria, Comercio y Artesanías, la Liga de Derechos Humanos y la Orden de Abogados, recibió el reconocimiento “por su contribución decisiva a la construcción de una democracia pluralista” en el país africano, cuna y única esperanza de la llamada Primavera Árabe de 2011. “El Cuarteto se formó a mediados de 2013, en un momento en el que el proceso de democratización peligraba por los asesinatos políticos y los importantes disturbios sociales”, destacó en Oslo la presidenta del comité Nobel noruego, Kaci Kullmann Five. El Cuarteto organizó un largo y complicado “diálogo nacional” entre los islamistas y sus opositores, obligándolos a sacar el país de la parálisis institucional en la que estaba sumido tras la caída del régimen autoritario de Zine el Abidin Ben Alí. Las cuatro organizaciones suceden a la adolescente paquistaní Malala y al indio Kailash Satyarthi, quienes recibieron el Nobel de la Paz en 2014 por su labor a favor de la infancia.