Después de consultar a médicos y a miembros de la iglesia católica, el gobernador Jerry Brown promovió la ley que legaliza la eutanasia. Esta ley se parece a la vigente de Oregon, que consiste en permitir la prescripción de medicamentos para llevar acabo la eutanasia, si dos médicos determinan que el paciente sólo tiene seis meses de vida y este goza plenamente de sus facultades mentales .
La promoción de dicha ley se hizo a través de un comunicado, donde el gobernador, quien alguna vez fue seminarista católico, afirmó que había considerado seriamente los argumentos tanto de los grupos en contra y a favor de la medida.
“No sé lo que haría si estuviera muriendo en un prolongado e insoportable dolor”, dijo Brown. “Sin embargo, estoy seguro que sería un consuelo poder considerar las opciones que ofrece este proyecto de ley. Y no negaría ese derecho a nadie.”
La nueva legislación convierte a California en el quinto estado estadounidense que permite el suicidio asistido; se suma a Montana, Oregon, Washington y Vermont, siendo Oregon el primero en legalizarlo en 1994.
La iniciativa fue ampliamente discutida, y en especial repudiada por distintos grupos, entre ellos la Iglesia Católica y colectivos en defensa de las personas discapacitadas, que piensan que familiares o cuidadores sin escrúpulos podrían presionar a los pacientes a suicidarse.
La ley entra en rigor el 1º de Enero.