Ciudad de México.— Los turistas mexicanos heridos en un ataque militar en Egipto son llevados en camilla y silla de ruedas a un hospital desde el hangar presidencial, en el aeropuerto de la Ciudad de México, el pasado 18 de septiembre. Ocho turistas mexicanos y cuatro egipcios fueron asesinados en un ataque el domingo 13 en el desierto occidental. Además, en el incidente mortal, que indignó a la nación, diez personas resultaron heridas, entre ellas seis mexicanos. Mientras se dirigían al oasis Bahariya, 350 kilómetros al suroeste de El Cairo, el convoy de catorce turistas mexicanos fue atacado por militares egipcios que presuntamente los confundieron con terroristas. Se espera que los cuerpos de los mexicanos muertos sean repatriados una vez que se realicen los trámites necesarios ante autoridades egipcias. El gobierno egipcio ha argumentado que los turistas se encontraban en una zona prohibida al momento del ataque, lo que es rechazado por los supervivientes. Por su parte, el gobierno mexicano expresó su indignación por este inédito ataque y ha exigido una investigación profunda y expedita, así como que las víctimas y sus familiares reciban la reparación integral del daño, incluyendo la indemnización.