Indignación y dudas en torno a la muerte “por error” de los turistas mexicanos

EL CAIRO, Egipto.- El oasis convertido en infierno. No hay una manera
más acertada de describir el trágico suceso que se cobró la vida de 12 personas
–8 mexicanos y 4 egipcios–, y que hirió a otras diez más, mientras disfrutaban
de una excursión en la tierra de los Faraones.

Todo es indignación y dudas. Los hechos no son claros, las versiones
se contradicen, y en medio de la lluvia de acusaciones los familiares de las
víctimas esperan.

“Nos están apoyando en todo”, dice un familiar de una de las parejas
que formaban parte del viaje a Egipto en referencia al gobierno mexicano. En el
avión presidencial rumbo a El Cairo, junto con la ministra de Relaciones
Exteriores Claudia Ruíz Massieu, va uno de los suyos. Se trata del hermano de
la turista herida Carmen Susana, y quien en un hospital cairota se encontrará
con ella y con la tarea de consolarla: su marido Luis Barajas Fernández está
muerto.

“La información que tenemos confirmada por personal de la
embajada y el personal consular en El Cairo revela que tenemos a seis mexicanos
heridos en condiciones estables, que tenemos a dos connacionales fallecidos que
han sido identificados con plena certeza”, afirmaba Ruiz Massieu en el
aeropuerto de Ciudad de México anoche antes de partir, según Efe.

El lunes el ministerio del Interior de Egipto informó que a través de
un comunicado, las fuerzas de seguridad dispararon contra el grupo de turistas
al confundirlos con terroristas y haberse adentrado en una zona restringida en
el desierto Occidental.

En México, algunos de los familiares de los 14 turistas mexicanos que
viajaron a Egipto aún no saben dónde están los suyos, ni si están vivos o
muertos. “Estamos presionando, llamando cada tanto a los teléfonos que han
habilitado pero no nos cuentan nada. De mi tía dicen que está bien, que el
cónsul la ha ido a ver tres veces en el hospital y que se encuentra bien…
pero no sabemos nada de mi tío Luis”, relataba el martes Maribel, sobrina de
Luis y Carmen, aguantando la tensión.

El embajador de México en Egipto, Jorge Álvarez Fuentes, reconoció que
hay seis mexicanos desaparecidos tras el ataque de las fuerzas de seguridad
egipcias.

Todos asisten atónitos al desenlace del equívoco letal con la angustia
de más que pone la lejanía. Carlos, el marido de Maribel, sólo sabía que sus
tíos salieron hacia las 8:00 de la mañana en un tour hacia del desierto, al
oasis de Bahareya.

¿Los confunden con terroristas?

En una macabra coincidencia, horas antes del ataque, Ansar Beit al
Maqdis, la organización afiliada al Estado Islámico había anunciado varios
ataques contra instalaciones militares en la zona, en la región de Wahat. Según
Interior, Policía y Ejército estaban persiguiendo a los terroristas cuando se
encontraron con un grupo de cuatro vehículos todoterreno y abrieron fuego.

A unos 260 km de El Cairo, según ha detallado el sindicato de guías
turísticos de Egipto a la agencia Efe, el convoy formado por cuatro todoterreno
se detuvo porque una de las viajeras, con diabetes, necesitaba comer algo antes
de proseguir.

Decidieron adentrarse unos 2 km en el desierto, tomar un
respiro y un tentempié, y lo que encontraron fue una lluvia de artillería. Los
guías denuncian que no recibieron advertencias al respecto de acceder a la zona
por parte de los agentes de la Policía turística que escoltaban el convoy.

“A causa de esta negligencia y a la falta de coordinación
entre el Ministerio de Turismo y el Ministerio del Interior, Egipto va a pagar
el precio cuando esto afecte al turismo”, dijo el líder de la organización
Hassan al-Nahla.

Aseguran que no se informó al grupo de turistas de los
límites de su itinerario en los varios puestos de control de las fuerzas de
seguridad por los que pasaron en su camino hacia Bahareya, a unos 416 km de la
capital.

“Era la hora de comer y un helicóptero Apache empezó a
dispararles… tiene que haber una investigación a fondo de los hechos”, cuenta
Eltayeb, compañero del guía de los mexicanos, el fallecido Nabil al Tamawi,
preocupado por las víctimas y por las consecuencias en el maltrecho turismo
egipcio.

Nabil al Tamawi, guía de los mexicanos atacados durante la expedición en Egipto, quien también murió abatido.


La versión coincide con lo expuesto por la secretaria de
Relaciones Exteriores mexicana tras conocer el testimonio de los
supervivientes: “Fueron atacados por vía aérea con un avión y helicópteros, y
con bombas”, dijo.

La nota de prensa del Interior asegura que la empresa estaba
fuera de la ley, que el grupo accedió a un lugar prohibido, lo que ha sido
criticado por activistas como una manera de victimizar a las víctimas.

La portavoz del ministerio de Turismo egipcio, Rasha al
Azizi, dijo que el convoy no había obtenido el permiso de seguridad para
internarse en esa zona de Farafra, entre los oasis de Dajla y Bahareya, y que
los todoterreno no tenían licencia, según Mena.

Confusión, dolor y desesperación de familiares

Por su parte, fuentes de la empresa organizadora del viaje de
los mexicanos, Windows of Egypt, han explicado a este medio que aunque el grupo
estaba a su nombre, esa parada estaba fuera de su responsabilidad.

En las redes sociales circula la comunicación de Windows of
Egypt a la Policía Turística acerca del programa del viaje. El documento
especifica que el grupo está compuesto por un coche –matrícula 857 Tourism
Cairo– y 10 turistas mexicanos y desglosa las actividades a realizar:

Día 11 de septiembre: llegada a Egipto.

Día 12: visita a las pirámides de Giza y al Zoco de Khan al
Khalili por la noche.

Día 13: salida hacia el Oasis de Bahareya.

Día 14: ‘hot day’ en hotel de Bahareya.

Día 15: salida al oasis de Dahla.

Día 16: Oasis Al Jarga

Del 17 al 22: visita a Luxor y Assuán

Día 23: vuelta a El Cairo para visitar la zona de Sakara

Día 24: ‘free day’ (día libre)

Día 25: vuelo de vuelta KLM 554 a las 3:00 am.

No obstante,
por los datos conocidos hasta el momento, en el convoy atacado había 22
personas y tres coches.

El ex jefe de
la Policía Turística, el general Momtaz Fathi, en una entrevista televisiva en
el canal egipcio Sada al Balat, afirmó anoche que en un control policial el
convoy fue alertado de la falta de coincidencia con el permiso y les pusieron
una multa. Según dijo, los organizadores decidieron entrar en el desierto
renunciando a la protección policial.

“La zona es un
área restringida, y la compañía cometió un error al llevar a los turistas a esa
zona sin un permiso. Deben obtener un permiso antes de ir allí”, dijo el
presidente de la federación turismo egipcio, Elhamy Elzayat.

El presidente
Enrique Peña Nieto dijo que México está consternado como nación. “No hay
precedente en años de un hecho como este en perjuicio de nuestros
connacionales”, afirmó Peña Nieto en un discurso ante las Fuerzas Armadas de
México. El país ha presentado una nota diplomática de queja a Egipto y ha
pedido una investigación “expedita, exhaustiva y a fondo” de lo sucedido,
además de exigir “responsabilidades”.

La responsable
de Exteriores calificó el
suceso de “lamentable y reprochable”.

“Nos tratan
bien pero es una situación muy desesperante”, decía Maribel ayer a la espera de
información sobre sus seres queridos.

Fuentes del
hospital cairota Dar el Fouad informaron a Newsweek
en español de que en total en sus instalaciones se encuentran ocho heridos,
cinco que permanecen en la unidad de cuidados intensivos y otros tres que están
en observación en estado estable. Entre los heridos hay de nacionalidad
mexicana y también estadounidense.

Foto: Amanda Figueras (@AmandaFigueras)


La clínica es
reconocida por ser una de las mejores de El Cairo y, de hecho, es destino habitual
de los conocidos como “turistas sanitarios”, en su mayoría procedentes de
países del Golfo Pérsico. Es un centro de referencia en la capital egipcia de
los seguros sanitarios internacionales y sus precios son inaccesibles para la
mayoría de los ciudadanos del país más poblado del mundo árabe.

Maribel no ha
podido hablar directamente con su tía herida, no entiende por qué no le pueden
dar un teléfono y cuando llamó al hospital para preguntar por ella le dijeron
que su nombre no aparecía en el registro.

De hecho, hay
un pacto de silencio en el hospital. Los trabajadores tienen instrucciones
estrictas de mantener toda la información confidencial, según ha podido saber Newsweek en Español.

Eran las 15:00
horas de lunes, en la Ciudad de México, cuando se confirmaron los peores
augurios de Maribel: su tío ha muerto. La otra mexicana fallecida identificada
de manera oficial hasta el momento es María de Lourdes Fernández Rubio, según
detalló el embajador mexicano en Egipto, Jorge Álvarez.

Araceli Rangel
Dávalos, cuyo sobrino Rafael Bejarano fue muerto y su hermana Marisela resultó
herida en el ataque, dijo a Reuters que había viajado nueve veces antes con el
mismo guía, el también fallecido Nabil Eltamawi, y que nunca los había expuesto
a ningún peligro.

Eltamawi, que
estaba en la cuarentena de su vida, era un experto en egiptología y trabajaba
desde 1990 con grupos de turistas españoles y latinoamericanos.

Su compañero
Eltayeb Abdallah estaba consternado por los hechos. “Llevaba años con los
españoles, es una pena, han matado a uno de nosotros, y temo mucho las
consecuencias en el sector turístico”, dijo a este medio.

La región de
Wahat es considerada por las autoridades como muy conflictiva. La región solía
ser muy popular entre los turistas, pero debido a su proximidad con Libia se ha
convertido en una zona de gran contrabando de armas, según dijo a BBC Mundo
Mahmoud Elkassas, editor del servicio árabe.

Egipto se
enfrenta a una insurgencia agravada después de que el Ejército derrocara al
presidente islamista Mohamed Mursi a mediados de 2013, después de las grandes
protestas contra su gobierno.

La insurgencia,
afiliada al autodenominado Estado Islámico, ha matado a cientos de soldados y
policías y recientemente ha comenzado a atacar objetivos occidentales. El grupo
Provincia de Sinaí (antes Ansar Beit al Maqdis) reivindicó en diciembre de 2014
el asesinato de un estadounidense, empleado de una empresa petrolera, en el
desierto occidental egipcio. Y el pasado mes de agosto anunció el secuestro y
la decapitación del ciudadano croata Tomislav Salopek. ***