Sector empresarial: apuesta principal de la política económica en México.

En
el marco del entorno global complicado que se ha vivido en los últimos meses,
el Gobierno Federal, en específico la Secretaría de Hacienda y Crédito Público,
ha tomado medidas para mitigar los efectos de los mercados internacionales
inestables en la economía mexicana. A través del Paquete Económico 2016, Luis
Videgaray Caso, titular de la SHCP, anunció diversas propuestas en materia
fiscal que incentivan al sector privado a contribuir al objetivo del 2.6 y 3.6
por ciento de crecimiento para el próximo año.

La deducción acelerada de inversiones, uno de
los puntos presentados por el titular, es un estímulo para que las PyMES -que
conforman la gran base del sector empresarial del país- sigan inyectando dinero
a sus negocios. Esto se extiende, además, a los sectores de infraestructura y
de energía. Asimismo, el gobierno simplificará el proceso para transparentar
las operaciones que los contribuyentes mantengan en el extranjero, de manera
que exista una repatriación importante de recursos que tendrían que permanecer
en el país por lo menos tres años.

La “despetrolización” de la Ley de
Ingresos es otro de los aspectos principales del Paquete que Videgaray expuso frente
al Senado. En 2012, los ingresos por producción de hidrocarburos representaban
el 39 por ciento, mientras que en el primer semestre de 2015 se redujo al 18
por ciento gracias a la Reforma Hacendaria, aseveró el secretario. Así, se
espera que los ingresos no petroleros crezcan en un 12.4 por ciento con
respecto al 2015. Los tributarios representarán un 19.3 por ciento. Esto constituye
un cambio de la estructura del presupuesto, de manera que la recaudación, y por
lo tanto el gasto público, ya no dependerán de una producción petrolera que por
ahora se mantiene en niveles bajos. Ante este fenómeno, se hace notoria y
necesaria la búsqueda de motores alternos para la economía mexicana.

Sin embargo, una política fiscal
“menos costosa y más eficiente” no es suficiente para estimular a la economía
formal. La tasa de interés y la inflación son factores que, sin una política
monetaria adecuada, podrían afectar la confianza de empresarios e
inversionistas. Es por esto que, desde abril, Agustín Carstens, gobernador del
Banco de México, advirtió que las tasas tendrán que ajustarse para
contrarrestar la presión del tipo de cambio sobre la inflación histórica del 3
por ciento.

La fecha límite para la propuesta de
ratificación –o en su caso el cambio- del gobernador del Banco Central se
extendía aun hasta finales de este año. Sin embargo, el hecho de que el
Secretario de Hacienda haya adelantado la propuesta del presidente Enrique Peña
Nieto durante la entrega del Paquete Económico 2016 da un mensaje de objetivos
conjuntos. Reduce la incertidumbre sobre cuál será la línea general de la
política monetaria con la que Carstens liderará Banxico, y plantea las bases
para una política económica que provea un entorno favorable para los empresarios,
quienes son la apuesta principal del gobierno para mantener un crecimiento
sostenido durante el próximo año.