Asesores de campaña de Hillary buscan “humanizarla”

Los estadounidenses anhelan
políticos que sean seres humanos comprobables. Por eso, Barack Obama a veces
hace chistes; por eso, David Foster Wallace bromeó diciendo, en el año 2000,
que Al Gore era “asombrosamente real”. Tal vez también por eso fue que Mitt
Romney perdió. Y en ese tenor, es posible que, por eso, Hillary Clinton esté dando
un último giro a su campaña presidencial, según The New York Times.

El artículo, titulado
“Hillary Clinton to Show More Heart and Humor, Aides Say” (Hillary Clinton
mostrará más corazón y humor, dicen asistentes), informó que los principales
asistentes de la campaña Clinton quieren que deje ver su lado más amable para
seguir contrastando fuertemente con los republicanos. Las entrevistas referidas
en el reportaje, realizadas vía telefónica y en la sede de campaña en Brooklyn,
revelan que se pretende revitalizar la imagen de la candidata con más
manifestaciones de espontaneidad, humor y otras emociones humanas.

Después de un verano de
prensa negativa generada por la desconfianza del escándalo de su correo
electrónico y la caída de su popularidad en las encuestas nacionales, los
asistentes de la campaña Clinton dijeron al Times
que siguen confiados en la preferencia de su candidata y en las cifras de las
encuestas. Dichos escrutinios nacionales muestran que Clinton se mantiene como
la favorita demócrata sobre Bernie Sanders y el no candidato Joe Biden.

La asistente principal,
Jennifer Palmieri, dijo a Times que
la campaña pretende que Clinton sea percibida como una política “que enfrenta
los problemas de los titulares y también los que te mantienen despierto por la
noche”. Sin embargo, el artículo no incluyó citas directas que aclararen las
medidas específicas para implementar el cambio general de tono.

En septiembre 16, Clinton
aparecerá en The Tonight Show Starring
Jimmy Fallon, seis días después de la presentación de Biden. Los recorridos
por diversos programas nocturnos de comedia se han vuelto rutina en esta
temporada de campañas: Stephen Colbert entrevistará a Jeb Bush para el estreno
de su Late Show el martes y recibirá
a Sanders, el día 18.

El personal del equipo
Clinton no respondió a la petición de comentarios de Newsweek.

Este tipo de cambio de
estrategia mediática no es novedad para los Clinton. En 1992, cuando el gobernador
de Arkansas Bill Clinton fue acosado con preguntas sobre la credibilidad de su
servicio en Vietnam y un presunto amorío, recurrió a lo que entonces se
consideraba un foro poco convencional para un candidato: un programa de
entrevistas matutino y hasta tocó el saxofón en el popular Arsenio Hall Show. El giro de la señora Clinton no es muy
diferente, si bien ocurre luego de intentos previos para modificar el tono de
su campaña. Por ejemplo, a principios de año, la candidata ofreció una discreta
cena para la prensa en Washington, D.C. durante la cual su prominente
simpatizante, el ex jefe del gabinete de la Casa Blanca, John Podesta, preparó
pasta. Una visita a un restaurante Chipotle brindó otro momento de aparente
normalidad. No obstante, esos intentos de humanización fracasaron: la campaña
concedió pocas entrevistas a la prensa y las interrogantes sobre los correos
electrónicos se hicieron más perentorias. La esperanza en la sede de campaña
Clinton, según Times, es que ahora el
resto del país verá a una Hillary divertida y cálida que no conocía.

La nueva estrategia surge en
un momento en que el senador independiente, Bernie Sanders, se adelanta a la
candidata en una encuesta de Nueva Hampshire. En una entrevista con Associated Press, este lunes, Clinton
–que se encuentra haciendo campaña en dicho estado- dijo que está “muy confiada
en cuanto a la organización y que el mensaje de mi campaña está escuchándose”,
cuando el reportero preguntó acerca del escándalo del correo.

Con anterioridad, algunos comentaristas
políticos habían sugerido que Clinton se beneficia de sus despliegues
emocionales. Después de su famoso incidente de “llanto”, durante las primarias
de 2008, se recuperó del tercer puesto en la final de Iowa y ganó en Nueva
Hampshire.

Este año, ha cometido algunos
errores de tono, sobre todo al responder frívolamente a la pregunta de haber
limpiado el servidor de su correo (“¿Qué? ¿Con un trapo?”). El nuevo tono –por
ejemplo, “Lo siento”, por la confusión que crearon los correos- es una concesión
a un problema que no se olvidará rápidamente. Lo incierto es si bastará para
fortalecer su campaña.

Matthew Cooper contribuyó a este artículo.