En la primera semana de regreso a clases la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), recibió cinco quejas en contra de escuelas particulares por diversas irregularidades; de las cuales, tres ya fueron conciliadas y dos están en proceso.
Lo anterior fue informado por el delegado de la Profeco, Carlos Hernández Hernández al precisar que la principal queja de los padres de familia hacia las instituciones educativas es el incumplimiento de las ofertas y promociones publicadas en medios de comunicación o en anuncios publicitarios instalados en la vía pública.
En entrevista se abstuvo de revelar los nombres de las cinco escuelas señaladas, pues insistió en que hasta el momento no han sido sancionadas y tres de ellas ya llegaron a un acuerdo con los inconformes.
El funcionario federal aprovechó la ocasión para hacer un llamado a los padres de familia para que se acerquen a la PROFECO para denunciar cualquier irregularidad en las escuelas particulares, pues aclaró que en las públicas la competencia directa es de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Insistió en que los directivos no pueden exigir a los tutores la compra de uniformes o útiles escolares en ciertos establecimientos, así como incrementar de un momento a otro el costo de las colegiaturas o cambiar el uniforme en un periodo menor a los cinco años.
Reiteró que en caso de que se presente alguna violación a la Ley Federal de Protección del Consumidor la escuela podría ser clausurada.