La Policía Real de Tailandia hizo público un bosquejo de su principal sospechoso de las explosiones de bomba en el santuario Erawan, en el centro de la ciudad. En los videos de seguridad se puede apreciar al sospechoso, un hombre vestido de playera amarilla, dejando una mochila en el templo y saliendo a la calle sin la maleta.
Por su parte el primer ministro Prayuth Chan-ocha aseguró que éste ataque es el peor que jamás ha visto Tailandia y junto con la Policía Real sospechan que el ataque fue llevado a cabo por una red organizada. Somyot Poompanmoung, jefe de la Policía, dijo a Associated Press que era casi un hecho confirmado que la explosión había sido obra de un grupo: “No lo realizó solo, eso es seguro”, dijo Poompanmoung. Además, agregó que es muy probable que ciudadanos thai hayan estado involucrados en el ataque. Entre las personas que podrían estar ligadas, la Policía está en proceso de hallar y cuestionar al conductor de Tuk Tuk que momentos antes lleva como pasajero al sujeto de playera amarilla.
A pesar de que el principal sospechoso visto en los videos no ha sido identificado, una orden de arresto en su contra fue emitida por la Corte Criminal de Bangkok del Sur. Acusan a un de conspiración para cometer homicidio premeditado y otros delitos de armas, a un “extranjero no identificado”. En cuanto a su nacionalidad, un vocero de la Policía dijo a cadenas de televisión que es probable que sea de “origen mixto” y aseguran que aún se encuentra dentro del territorio de Tailandia.
El santuario Hindu, un altar dedicado al Dios Brahma, es popular con los turistas chinos y también con los propios habitantes tailandeses, ya que gran parte de su cultura es un sincretismo de creencias budistas e hindúes. Erawan fue reabierto el miércoles 19 y desde entonces miles de personas han asistido a rendir homenaje a las 20 víctimas fallecidas y 120 heridos a causa del ataque. Entre las víctimas mortales se hallaban ciudadanos de Indonesia, Malasia, Singapur y China. Alrededor del mundo las muestras de apoyo se muestran en redes sociales con los hashtags #StrongerTogether, #PrayForThailand y #PrayForBangkok, que juntos produjeron más de 1.5 million de tweets a horas de la explosión de bomba.
Con información de BBC