Como responsable de la política exterior de Estados Unidos,
Hillary Clinton, actual precandidata demócrata a la presidencia de ese país,
impulsó con un equipo de colaboradores suyos la privatización de la industria
energética mexicana, concretada por el gobierno del presidente Enrique Peña
Nieto, revelan correos electrónicos divulgados por el Departamento de Estado
estadunidense.
El equipo de la ex secretaria de Estado alentó un acuerdo de
apertura del sector energético en México que resultaba beneficioso para las
grandes petroleras internacionales, como Exxon Mobil, Chevron y BP, según
DesMog, sitio de Internet que dio a conocer los emails de Clinton.
La revelación muestra la forma en que políticos del equipo
de Clinton, entre ellos el ex embajador en México Carlos Pascual, se benefician
de la apertura. Está en correos electrónicos de Clinton, desclasificados la
semana pasada por el Departamento de Estado, del que la actual precandidata fue
titular entre 2009 y 2013.
“Como responsable de la política exterior de Estados Unidos,
Hillary Clinton impulsó con colaboradores suyos la privatización de la
industria energética mexicana, concretada por el gobierno del presidente Peña
Nieto, revelan correos electrónicos divulgados por el Departamento de Estado”,
publicó DesMog, sitio electrónico que tuvo acceso a esos documentos.
Carlos Pascual fue embajador de Estados Unidos en México
entre el 9 de agosto de 2009 y el 19 de marzo de 2011. Durante su encargo, que
coincidió con la guerra al narcotráfico que declaró el gobierno del panista
Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), la legación estadunidense reportó a
Washington que las fuerzas armadas mexicanas eran “torpes, descoordinadas,
anticuadas, burocráticas, parroquiales y con aversión al riesgo”, apreciación
que motivó la protesta del entonces mandatario mexicano, de acuerdo con cables
filtrados por Wikileaks que fueron publicados por La Jornada.
Los emails de Clinton, publicados el 31 de julio pasado por
el Departamento de Estado, revelan más información sobre los orígenes de los
esfuerzos por efectuar dicha reforma en México, agrega DesMog.
Los mensajes confirman “que el Departamento de Estado de
Clinton ayudó a romper el monopolio de la empresa estatal (Petróleos Mexicanos)
sobre la industria petrolera y de gas en México, abriendo el país a las
compañías internacionales. Dos de los coordinadores que ayudaron a hacer que
eso sucediera ahora trabajan en el sector privado y pueden beneficiarse
económicamente de las reformas energéticas que ayudaron a crear”, afirma la
publicación a partir del análisis de los correos.
“Los correos electrónicos también ofrecen la oportunidad de
contar la historia más profunda del papel que el Departamento de Estado,
liderado por Clinton y otros actores poderosos, jugó en la apertura de México
para los negocios internacionales en la esfera del petróleo y el gas”, añade.
El trío que junto con Clinton impulsó la apertura del sector
energético mexicano –controlado por el Estado de 1938 a 2013– está compuesto,
apunta la publicación, por David Goldwyn, primer coordinador internacional de
Energía, nombrado por la secretaria de Estado Clinton en 2009, a quien la
publicación ubica en “el centro de la historia”, por ser el encargado de
redactar el documento sobre la participación de esa instancia en la
privatización de la industria energética mexicana. Goldwyn dirige ahora una
consultoría sobre temas de petróleo y gas llamada Goldwyn Estrategias Globales.
Además funge de abogado de industrias en el bufete Sutherland, Asbill y
Brennan, y participa en los think tanks financiados por la industria, como el
Consejo Atlántico y la Institución Brookings.
El segundo personaje citado es el ex embajador Pascual,
quien sucedió a Goldwyn como coordinador internacional de Energía. Pascual
supervisó la creación de la Oficina de Recursos de Energía del Departamento de
Estado. Ahora es miembro del Centro de Política Energética Global de la
Universidad Columbia y también es vicepresidente de asuntos globales de la
consultoría IHS, empresa que cuenta con una unidad de “evaluación de las
opciones futuras en México”, en proyectos relacionados con refinación y
transporte de hidrocarburos, abunda DesMog.
En tercer lugar cita a Neil Brown, quien ahora trabaja en la
firma de gestión de fondos Kohlberg Kravis Roberts, en la que también se
desempeña David Petraus, ex director de la Agencia Central de Inteligencia.
En octubre de 2011, cuando todavía no era formalmente
candidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia, Enrique
Peña Nieto declaró que México había sido rehén de una ideología que había
retrasado el desarrollo y el dinamismo del sector energético, y proponía que la
entonces estatal Petróleos Mexicanos podía crecer más a través de alianzas con
el sector privado.
(Con información de La Jornada)