Hidalgo tiene ventajas
relevantes en lactancia materna, en comparación con algunos indicadores
nacionales, por ejemplo el inicio temprano de este proceso es del 44 por ciento,frente al promedio nacional que es del 38.3 por ciento, precisa la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición (ENSANUT) 2012.
Las cifras poco alentadoras
se sitúan en el uso del biberón, casi la mitad de las niñas ylos niños de 0 a 23 meses de la
entidad lo emplean, es decir el 49.3 por ciento utiliza biberón, el promedio nacional es
de 49.9 por ciento, a pesar de que el uso de biberón incrementa los riesgos de contraer
infecciones por la contaminación con organismos patógenos en la leche y fórmula
láctea, así como en aguas usadas en la preparación. Lo anterior, incrementa los
costos para las familias, en tanto que la lactancia materna reduce el riesgo de
alergias, obesidad y otros problemas de salud en los bebés, al mismo tiempo,
representa una economía en el gasto familiar.
Los niños y niñas amamantados experimentan menor
mortalidad, incluido el síndrome de muerte súbita, y menor frecuencia y
gravedad de morbilidad por diarreas, infecciones respiratorias y dermatitis.
Los niños amamantados tienen mayor coeficiente
intelectual, menos riesgos de diabetes, obesidad, asma y leucemia. Además la
lactancia materna potencia el sistema inmune de los bebés y contribuye a
protegerles de enfermedades crónicas en edad adulta. “Según estimaciones
recientes, la lactancia materna deficiente sigue siendo la causa de cerca de
1.4 millones de muertes anuales de niños y niñas de cinco años en el todo el
mundo”, precisa Unicef en el estudio que presentó en el mes de junio del
presente año.
Nutrióloga
sugiere la restricción de lácteos, durante las últimas semanas de embarazo o en
las primeras de lactancia, para evitar cólicos a bebés
La lactancia materna también representa una ventaja
al reducir los cólicos a los bebés, para garantizar que esto suceda Isabella
Silva Maldonado, nutrióloga clínica pediátrica del Hospital del Niño DIF
sugiere a las mamás restringir el consumo de lácteos durante las últimas
semanas de embarazo, así como en las primeras posparto; “la leche o productos
lácteos contienen una proteína muy pesada para los bebés que se llama caseína”,
lo cual puede incidir en la producción de cólicos.
La calidad de la leche materna depende del consumo
de agua, así como de la alimentación de la mamá,una madre desnutrida tendrá
deficiencia en la cantidad de leche, “pero la naturaleza humana va a hacer que esa leche sea de la misma calidad
que la de una mamá bien nutrida, la única diferencia es la cantidad”.
La nutrióloga del
Hospital del Niño DIFH citó que, el parto vía cesárea afecta la lactancia, en
tal sentido las mamás deben solicitar asesoría ginecológica para estimular la
alimentación de seno; cuando el parto es por cesárea no se genera todo el
desarrollo mamario por cuestiones hormonales, a diferencia del parto natural, “por
eso podría tardar un poco la presencia de la leche materna”.
La estimulación de
la leche materna, producida por la succión del bebé al pezón, es un factor
determinante para poder amamantar; en tal sentido las mamás que por cuestiones
laborales modifiquen los tiempos de lactancia deben de incentivar a sus bebés
al regresar a casa; además la especialista recordó que el derecho a amamantar,
así como la obligación de instituciones y empresas a respetar el periodo de
lactancia, de igual forma de contar con un lactario.