Sigue impune consejero del INE denunciado por acoso sexual y laboral

Leyla Guadalupe Acedo, excolaboradora del consejero José Roberto Ruiz Saldaña, presentó una denuncia ante el Consejo General del INE, por el presunto delito de hostigamiento sexual y laboral, señaló en su columna
el periodista Ricardo Alemán.

Según la quejosa —que era asesora de Ruiz Saldaña hasta el
pasado 1 de mayo—, el consejero insistió en que “lo contemplara como padre de
sus futuros hijos”, sin importar el matrimonio de Ruiz Saldaña.

A pesar de la gravedad del caso, el Consejo General del INE
prefirió el silencio y la complicidad y Ruiz Saldaña sigue como si nada, sin importar
la contundencia de evidencias como la siguiente —enviada por el consejero
electoral a su asesora—: “Oye Leyla, desde algunos días me he preguntado qué
será de nuestro futuro”.

En el INE el tema es un escándalo, sobre todo porque no es
la primera ocasión en que el consejero Ruiz Saldaña es acusado de acoso sexual
y laboral.

Otras colaboradoras de su oficina también lo han denunciado
y debieron sufrir represalias laborales por hacer la denuncia. Al negarse a sus
insinuaciones, el consejero ordenó que les bajaran el salario de 50 mil a poco
más de 20 mil pesos.

La denuncia está en el escritorio del consejero presidente,
Lorenzo Córdova, pero ni él ni la “Unidad de Género” del INE hacen nada. Temen
al escándalo y prefieren el cálculo político que sancionar a un consejero que
prefiere el acoso sexual que el desempeño eficiente de su cargo.

José Roberto Ruiz Saldaña es licenciado en Derecho y
Filosofía por la Universidad Veracruzana, maestro en Derechos Humanos por la
Ibero y doctor en Derechos Humanos por la Universidad Carlos III de Madrid.
Según la página especializada letraroja.com.mx Ruiz Saldaña es “el hombre” del
gobernador de Sonora, Guillermo Padrés, en el INE. ¿Y qué quiere decir eso?

Que los gobernadores de Sonora y Puebla, en su alianza para
buscar la candidatura presidencial, impusieron al PAN de Gustavo Madero a Ruiz
Saldaña para el INE. De esa manera tendrían un incondicional en el máximo
órgano electoral. También fue apoyado por Javier Corral. Sin embargo, el poder
absoluto del INE corrompió absolutamente a Ruiz Saldaña, expresa Alemán en su
columna de El Universal.

¿Por qué a pesar del escándalo y la gravedad de las faltas a
nadie le importa?

Porque sea el IFE, sea el INE, se han convertido en cofradía
que solapa a sus partes. Según conocedores del tema “se hace un frente común
para que ningún consejero sea castigado, ni removido” como ha sucedido en otras
ocasiones.

Y si tienen dudas basta recordar que a finales de noviembre
de 1998 se conoció una denuncia administrativa en contra de los consejeros
Emilio Zebadúa, Jesús Cantú, Jaime Cárdenas y Alonso Lujambio; caso documentado
por el periodista Raúl Trejo Delarbre en la revista Nexos. A pesar del
escándalo y de las evidencias contundentes no pasó nada. El IFE solapó a los
suyos.

Está claro que en el nuevo INE las cosas son iguales;
prefieren solapar los presuntos delitos de un consejero —para mantener el
estado de cosas—, a pesar del daño que le causan a la credibilidad de una
institución que vive precisamente de la credibilidad. ¿Hasta cuándo? Al tiempo.

El martes 4 el INE difundió un comunicado de prensa con
folio 294 para informar que la denuncia presentada el 28 de julio por Leyla
Guadalupe Acedo Ung contra el Consejero José Roberto Ruiz Saldaña por presunto
“Hostigamiento sexual y laboral”, se atiende bajo la normatividad vigente para
su resolución respetando los vías y tiempos establecidos.

Añade: “El Instituto agotará todas las investigaciones para
que la inconformidad sea aclarada a la brevedad, tal y como el propio consejero
Ruiz Saldaña lo ha solicitado”.

Y concluye: “La denunciante presentó su renuncia al
instituto desde el pasado 1 de mayo de conformidad con los términos que
establece la ley, recibió su liquidación y demás incentivos correspondientes el
día 1 de julio de 2015”.

(Con información de El Universal y Proceso)