El senador republicano John Cornyn de Texas quiere recompensar a las comunidades locales y a los estados por haber colaborado con el envío de información al Sistema Federal de Verificación de Antecedentes para los Compradores de Armas de Fuego, sobre los individuos potencialmente peligrosos y enfermos mentales.
La medida de Cornyn es apoyada por un grupo de organizaciones que ven con buenos ojos el proyecto de ley, incluyendo la NRA, que durante décadas se ha opuesto a las medidas que conducen a la limitación de armas de fuego, según la oficina de Cornyn. El senador tiene una calificación de “10” por parte de la NRA para la promoción y defensa de la Segunda Enmienda.
La medida de Cornyn sorprende, ya que es un esfuerzo poco común entre los republicanos de su talla tratar de frenar la compra de armas.
“Los huecos en la actual legislación o la insuficiencia de recursos impiden que nuestras comunidades tomen medidas preventivas para evitar que estas se violenten”, Cornyn escribió en un comunicado.
A causa de los tiroteos masivos que han ocurrido recientemente, los debates acerca de la venta de armas y verificación de antecedentes han retomado importancia entre la gente, después de que la ley de control de armas tuviera atención nacional durante meses después de la masacre de Newtown, Connecticut en 2012.
La verificación de antecedentes se instaló desde noviembre de 1993, cuando el ex presidente Bill Clinton firmó el proyecto de ley Brady después de una larga lucha para aprobar la legislación.
Los vendedores de armas con licencia federal están obligados a llevar a cabo la verificacion de antecedentes de los posibles compradores de armas. Pero a veces suceden errores, como en el caso de Dylann Roof, acusado de matar a nueve afroamericanos el mes pasado en una iglesia en Charleston, Carolina del Sur. En el caso de Roof, un inspector no se dio cuenta de un antecedente de posesión de drogas cuando Roof solicitó su licencia de armas en abril, abriéndole al asesino el camino para conseguir un arma.
Las autoridades han determinado que el hombre armado que disparó y mató a dos personas dentro de una sala de cine en Lafayette, Louisiana, hace menos de dos semanas, compró una pistola a pesar de su historial de delincuencia y enfermedad mental.
Dos días antes de que Cornyn presentara su medida, el senador demócrata de Nueva York, Chuck Schumer, junto con la actriz y comediante Amy Schumer, propuso una iniciativa para detener los tiroteos en masa y la violencia armada. Su plan incluye recompensas monetarias para los estados que envíen la información necesaria acerca de los criminales federales y sanciones para aquellos que no envien información.
El Congreso ha estado en un punto muerto acerca de la legislación de control de armas desde abril de 2013, cuando el Senado no aprobó un proyecto de ley, que habría cerrado la brecha en el sistema federal. El punto débil en la legislación actual permite que delincuentes, abusadores domésticos y fugitivos puedan comprar un arma en línea o en una feria de armas, algo que no se podría hacer con un distribuidor autorizado.
Hace dos años todos los senadores republicanos votaron en contra de la medida, excepto un grupo de cuatro opositores. Cornyn fue parte de los opositores, de las votaciones que se llevaron acabo cuatro meses después del tiroteo en Newtown que resultó en la muerte de 26.