Exenciones fiscales cuestan medio billón de pesos al país

Entrevistado
por el periodista Paulo Cantillo, el investigador del Consejo Nacional de
Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), asegura que México
requiere un sistema tributario que recaude más para resolver los problemas de
pobreza y desigualdad, y pone el ojo en las exenciones fiscales que benefician
a grandes empresas en México.

De
acuerdo con el artículo publicado por el diario Excélsior, Scott afirma que el
país tiene una de las recaudiaciones fiscales más bajas del planeta, las cuales
apenas se acercan al 10% del PIB nacional, esto, sin considerar al petróleo.

Scott
señala como gran parte del problema a las exenciones o “privilegios”, los
cuales en 2016 ascenderán a 567 mil millones de pesos, es decir, 2.9% del PIB,
según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) que publica
el diario capitalino, con lo cual, se podría financiar un sistema de seguridad
social universal para el combate a la brecha social que aqueja al país, señala
el experto del Coneval.

En información
publicada por Excélsior, se dio a conocer que el secretario ejecutivo del
Coneval, Gonzalo Hernández Licona, planteó al gobierno y al Congreso mexicano
crear un nuevo sistema de atención social que apoye a micro y pequeños
empresarios para incentivar la generación de empleos. En este sentido, Scott
aseguró que los huecos fiscales debido a las exenciones únicamente favorecen a
las familias de altos ingresos.

“Por
cada peso que el Estado deja de recibir en término de gasto fiscal de un pobre,
le está regalando 36 pesos a un rico. Sería más eficiente que el Estado cobrara
los 37 pesos, y después le regresara no nada más el peso al pobre, sino diez
pesos”, señaló el experto del Coneval.

Ante
la situación de desigualdad y privilegios para las clases empresariales del
país, Scotto asegura que México debe transitar hacia un sistema fiscal que
recaude más y que elimine los mecanismos “diseñados a proteger a ciertos grupos
de interés en algunos casos, y en otros para supuestamente proteger a grupos
vulnerables”.

El investigador
del Coneval agrega que es urgente revisar aquellos rubros del gasto público que
amplían la desigualdad.

“El
Estado mexicano decide, por ejemplo, que hay ciudadanos que merecen una pensión
para adultos mayores de 500 pesos al mes, mientras que hay otros mexicanos que
merecen 130 mil pesos al mes, el sólo subsidio”, señala Scott.

Scott
refiere que estos privilegios deben quedar en el pasado ya que son
representativos vistos en los sindicatos del sector público y se obtuvieron en
una época sin rendición de cuentas, pero que hoy seguimos pagando y resulta insostenible.

John
Scott agregó que la mayor capacidad fiscal del país tiene que ir acompañada de
un esfuerzo de eficiencia en el gasto, para que el esfuerzo no se pierda.

“En
la reforma se tiene que ver la parte de los impuestos y la parte del gasto
simultáneamente, porque la sociedad mexicana es desconfiada de contribuir más,
si no se tiene certeza del uso de los recursos”, puntualiza.

(Con información
de Excélsior)