De las 420 toneladas diarias de basura que genera Pachuca, cerca de 40 por ciento se queda en el trayecto, a consecuencia de las deficiencias que tiene la empresa Cambio Verde en materia de recolección, logística y transporte, señaló el dirigente de la Sociedad Ecologista Hidalguense, Marco Antonio Moreno Gaytán.
Actualmente, y por falta de permisos, la empresa mantiene cerrada su planta de separación de desechos ubicada en San Agustín Tlaxiaca.
De acuerdo con Moreno Gaytán, el mal servicio que ofrece Cambio Verde debe ser asumido como un problema de salud pública.
Pachuca se ha convertido “en una ciudad sucia y con todos los problemas que ello genera: polución, generación de fauna nociva, taponamiento del sistema de alcantarillado, contaminación del paisaje y de los mantos acuíferos, que son los que resienten la llegada de los lixiviados que contiene la basura doméstica”, dijo su dirigente.
Informó que el hecho de que los camiones recolectores no cojan la basura a tiempo a cada colonia, fraccionamiento o barrio, provoca que las bolsas que contienen los desechos sean destruidas por perros o bien, en algunos casos, por pepenadores que buscan materiales reciclables.
Marco Antonio Moreno acusa que en ese proceso, y sumado a la ausencia de compromiso de los empleados de Cambio Verde, al menos 40 por ciento de desechos se queda en trayecto, tanto por la pepena como por el tiradero involuntario que hacen los trabajadores.
Moreno Gaytán informó que actualmente son 420 las toneladas de basura generadas en Pachuca, las cuales van a parar a las celdas sanitarias de El Huixmi que, debido a esta gran carga, pronto se saturará.
Actualmente, dijo Moreno, los rellenos sanitarios ya no son opción saludable para deshacerse de la basura, por lo que deben “las autoridades buscar mecanismos que generen recursos que hagan autosustentables sus sistemas de limpia”.
Actualmente, dijo, existen 320 tiraderos de desechos en el estado, cifra menor a la que registró la propia Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo, que fue de 400.
El líder ecologista planteó la necesidad de revisar el contrato de Cambio Verde para evitar que más adelante el problema de salud que representa sea irreversible.