Justo cuando todo el mundo hispano/latino desestima las críticas de Donald Trump contra los migrantes mexicanos, un paisano hace todo lo posible por darle la razón al millonario excéntrico que quiere ser presidente de Estados Unidos.
Se trata de Francisco Sánchez, un mexicano que ha sido deportado de Estados Unidos en cinco ocasiones (algo que obviamente le importó poco), quien se puso a disparar en una playa de San Francisco y terminó por herir mortalmente a una mujer que se ocupaba de sus propios asuntos en el lugar.
Del ataque a tiros protagonizado por Francisco Sánchez hay dos versiones. Una, la primera, es que el hombre usó una pistola para disparar a leones marinos. Una segunda versión, contada por él, señala que dormía en una banca y al despertar encontró bajo ella píldoras de algún tipo (que se tomó) y que también encontró el arma envuelta en una playera y se puso a disprarla sin ton ni son debido a las drogas que ingirió.
Sea cual sea la historia verdadera, en el país vecino ya hay quejas de cómo un personaje como Sánchez pudo entrar una y otra vez a Estados Unidos para hacer nada productivo. Trump, dicen, tiene razón.
No importa entonces tener parientes o amigos en Estados Unidos (yo tengo parientes y amigos que viven allá) que se esfuerzan todos los días por trabajar para sacar adelante a su familia y, de paso, contribuir a la economía estadunidense. Cada imbécil como ese Francisco Sánchez termina por dar al traste con la imagen de todos los paisanos que se parten el lomo en trabajos honestos y sacrificados.
¿Y qué creen? Que Donald Trump es el puntero en las encuestas de los precandidatos de su partido.
.
Twitter: @baezamanuel
Facebook: Baeza Criterio