Zoé vive un momento de plenitud como banda, y eso le permite a cada uno de sus integrantes emprender proyectos de manera paralela. Eso lo sabe perfectamente Sergio Acosta, guitarrista del grupo liderado por León Larregui, quien al lado de su amigo Damián Romero —director artístico del festival Mutek— ha decidido “revisitar” la discografía de una de las propuestas de rock más importantes de América Latina.
“La amistad con Damián y su gran conocimiento de la música me ha acompañado desde el Reptilectric revisitado (2009) y, ahora, en este nuevo proyecto juntos —Prográmaton revisitado, 2015—, lo hemos abordado buscando crear una obra completa a partir de cada canción.”
Sergio asegura que sus “revisitados” son una inquietud personal que lo aborda en los momentos en que piensa en discos que han sido creados y diseñados como obras enteras.
“No se trata de mandar rolas a remixeros buscando volverlas hits de pistas de baile; la intención es buscar una reinterpretación de la pieza musical”, afirma Sergio, y Damián interrumpe para expresar lo que Prográmaton revisitadole significa como artista sonoro:
“Es un disco complejo, tan complejo que en realidad son dos discos con personalidades diferentes, pero que, al final, las veinticinco canciones que los conforman hablan de un proyecto ensamblado a través de una narrativa que se vuelve un concepto, que es lo que Sergio y yo buscamos.”
El director general y artístico del Mutek asegura que la experimentación y la intención narrativa le da vida a este material, cuyo primer disco fue lanzado el pasado 2 de junio.
“Siempre es un reto con un final interesante porque tiene un grado de experimentación y una narrativa que demuestra que no se trata solamente de poner tracks aleatoriamente y darle play, sino que existe una intención detrás del orden de cada canción y cómo se viven en el disco.” Esto “es una gran sorpresa porque en el camino te das cuenta de que cada uno tiene un sentido muy diferente, pero que terminan conectados”.
—¿Cómo seleccionaron a las bandas de este último disco?
—Nos juntamos y empezamos a hacer una especie de “carta a Santa Claus” de las bandas y músicos que nos agradan —explica Sergio—. De ahí empieza todo el trabajo de contacto para ver quién puede, quién quiere, quién tiene espacio en su calendario, y así vamos armando la selección, es un proceso interesante.
—¿Qué los mueve a “revisitar” la música de Zoé?
—Somos personas apasionadas por lo que hacemos —dice Damián—, y el hecho de permitir que otros artistas que respetamos interpreten la música de Zoé, no solamente desde el concepto que se tiene de remix de música electrónica, sino como artistas que tienen una forma más acústica, instrumental o pop, vuelve el trabajo muy didáctico.
Y agrega: “Es como un juego de mesa muy divertido en donde nos vemos involucrados en un periodo determinado a escuchar y generar ideas, lo que hace que el resultado final sea sumamente satisfactorio”.
—¿Qué pasa cuando escuchas la música de Zoé a través de otras bandas?
—Es emocionante y sorprendente ver en el trabajo terminado la interpretación que le dan las otras bandas a nuestra música —confiesa Sergio—. Es como una forma de apropiación que hacen ellos de nuestras canciones, donde Zoé es solamente la entidad omnipresente de un proyecto habitado por ellos.
—¿Tras el último “revisitado”, en qué disco te gustaría intervenir próximamente?
—Seguramente habrá oportunidad de hacerlo con alguno de los próximos discos que tiene Zoé en puerta.
—¿Un lugar que revisitarían?
—España me gusta mucho, me encanta ir a Europa —comparte Sergio.
Damián, en cambio opta por “Reino Unido, específicamente Londres”.
—¿Alguna experiencia personal que quisieran revisitar?
—No en realidad, lo pasado, pasado —suelta Damián.
A lo que Sergio añade: “Nada, todo pa’delante”.