Saldo “blanco”

Las
elecciones intermedias del año 2015 pueden ser calificadas, en términos
generales, como positivas, pero no estuvieron exentas ni de violencia ni de
incidentes. De acuerdo a un reporte del Instituto Nacional Electoral, no se se
votó en 592 casillas, 410 de las cuales fueron instaladas y debido a actos de
violencia se suspendió la votación en las mismas durante el transcurso del día.
Las 182 restantes nunca fueron instaladas.

Los estados de Oaxaca, Chiapas, Baja
California, Michoacán, Tabasco y Veracruz, fueron los que registraron
incidentes de violencia y en donde las casillas fueron anuladas y/o
suspendidas. Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Hidalgo y Chihuahua fueron, por su
parte, las entidades donde no pudieron instalarse las casillas electorales.

Sin embargo, en Guerrero, en el
municipio de Tixtla, la elección a presidente municipal fue anulada por actos
vandálicos que impidieron la instalación de casillas o bien la quema de urnas.
Asimismo, en el municipio de Tlapa, 20 agentes federales fueron retenidos por
pobladores del lugar, miembros del Movimiento Popular Guerrerense y la CETEG
durante buena parte del día, hasta que 200 agentes antimotines ingresaron a
rescatarlos, lo cual derivó en una refriega cuyo saldo hasta es de una persona
muerta (al parecer integrante de la CETEG) y un sinnúmero de personas heridas.

En
Oaxaca, sitio en el que en días anteriores se registraron actos, vandálicos,
bloqueos y manifestaciones por parte de la CNTE, fue detenida casi una
noventena de personas por el incendio de urnas y robo de material electoral.

En
el estado de Morelos, en el municipio de Jiutepec, un individuo incendió una
urna electoral hiriendo a dos personas, sin que fuese detenido por este hecho.

Asimismo,
en el estado de Yucatán, en la localidad de Temax, dos personas fueron
asesinadas en un ataque incendiario a la casa de campaña de la candidata del
PRI a la alcaldía de ese sitio. Hasta ahora, se desconoce la identidad de los
asesinos aunque ciertas versiones los ubican como vecinos del lugar.

Previo
a la jornada electoral, el estado de Michoacán también fue objeto de actos de
violencia por parte de estudiantes normalistas, quienes incendiaron dos
autobuses en la autopista Siglo XXI, sin que se registrasen víctimas de ninguna
índole.

Finalmente,
en el estado de Tabasco, treinta personas que pretendían incidir de manera
violenta en el curso de las elecciones fueron detenidas por la policía.