A las 12:30 de la tarde, en un puente de la colonia Cuba, hombres con la cara cubierta quemaron una camioneta pick-up blanca, con la camioneta dejaron una manta en la que acusaban a los taxistas del sitio Juárez de estar trabajando con la policía, la manta decía: “Sin sitio Juárez y Sr. del Nicho por morder la mano de quien les da de comer Atte. FB/REBELDÍAJUVENILTLAPA”.
Al poco tiempo Policias Federales armados entraron a las oficinas de la SEP en donde se encontraban los profesores de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) -algunos de los cuales perteneces al MPG- y que en ese momento transmitían para la radio comunitaria.
“También entraron a las casas, apuntaron con sus armas a las niñas”, comenta una vecina que presenció los hechos desde el techo de su casa.
“También entraron a las casas, apuntaron con sus armas a las niñas”, comenta una vecina que presenció los hechos desde el techo de su casa.
Ante la situación los vecinos se organizaron para recuperar a los 9 detenidos, entre los que hay profesores, mujeres y un menor de edad.
La Policía Federal regresó a la colonia El Tepeyac, ahí vecinos encapsularon a 35 policías, tomaron piedras y cerraron todos los accesos a la colonia.
Los vecinos exigían a la policía un intercambio: los detenidos a cambio de los policías.
Abel Barrera, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, enconjunto con el delegado de la colonia, José Navarro, dio inicio a las negociaciones con el gobierno estatal.
“Ya se los llevaron al DF, mínimo van a tardar dos horas en llegar”, explica Abel a los vecinos.
Pero los detenidos no llegaban y la noche estaba cerca. Después de casi 5 horas de negociaciones entre la Policia Federal y los vecinos, que ya estaban armados con palos, machetes y piedras, el ambiente se ponía cada minuto más tenso.
A las 7:00 de la noche los vecinos desarmaron a los 35 policías y los encerraron en la capilla de la colonia.
Tan pronto como se hizo de noche, se cortó la luz de la capilla y de su atrio y se escuchó el primer, y único, disparo.
La bala hirió a un jóven, Antonio Vivar Días, de la UPN, quien horas después fue declarado como fallecido.
Tan pronto como se hizo de noche, se cortó la luz de la capilla y de su atrio y se escuchó el primer, y único, disparo.
La bala hirió a un jóven, Antonio Vivar Días, de la UPN, quien horas después fue declarado como fallecido.
Los federales lograron salir de la capilla mientras que otros entraban a la colonia, así comenzaron a lanzar golpes y gas lacrimógeno a los ciudadanos.
Después de media hora de enfentamiento los policías se retiraron.
A la 1:00 de la madrugada de este 8 de junio los maestros fueron entregados al Seminario se Tlapa, en el que pasaron la noche.