Big data en el deporte: hasta la victoria (casi) siempre

Hasta antes del minuto 75 del juego de ida de las semifinales de la Champions League, el pasado 6 de mayo, al Bayern Múnich las cosas le estaban saliendo a pedir de boca en su visita contra el Barcelona. Se trataba de un choque de titanes y el equipo de Guardiola, disminuido sin sus estrellas Robben y Ribery, había conseguido neutralizar el tridente Messi-Neymar-Suárez, y empataba sin goles en el Camp Nou. En cuestión de segundos, sin embargo, la genialidad del argentino, con un gol —el segundo— para la historia, acabó con el impecable planteamiento del equipo bávaro y, de manera increíble, los catalanes se impusieron 3-0, marcador que funcionó como una losa en el partido de vuelta en el Allianz Arena (5-3 marcador final). “Messi destroza una gran obra de Guardiola”, tituló algunos minutos más tarde el portal del diario español El País.

Aunque, por fortuna para el espectador, deportes como el fútbol son propensos a que jugadores tocados por la gracia divina como Messi marquen la diferencia en un partido (en términos de resultados, sí, pero también en términos de estética y, quizá más importante, de épica), la realidad —y esto quizá sea difícil de aceptar para ciertos románticos— es que la profesionalización en el deporte está avanzando hacia una zona previsible y previsoria, contante y sonante como la de los millonarios negocios que implica: el territorio de las tecnologías de la información. Y aquí puede que no todo sea obra del entrenador, por más Guardiola, Mourinho o Ancelotti que este sea.

Son justamente el Bayern Múnich y la selección nacional de Alemania —la misma que logró esa goleada histórica de 7-1 frente a Brasil y un partido más tarde consiguiera el campeonato del mundo frente a Argentina—, pioneros en el interés por potenciar no sólo sus equipos, sino el manejo de sus clubes como empresas de entretenimiento, a través de sociedades estratégicas con gigantes de la informática.

Curiosamente aquí, en ambos casos, el socio estratégico es SAP, uno de los líderes mundiales de aplicaciones de software corporativo (competencia de Oracle), empresa con sede en Walldorf, fundada en 1972 por cinco ingenieros alemanes —para variar— que trabajaron antes en IBM. SAP es el acrónimo de Sistemas, Aplicaciones y Productos en Procesamiento de Datos.

A través de plataformas de bases de datos, algunas de ellas operando en la nube, desarrollos de software como Sports One se usan para hacer análisis de información en tiempo real. Herramientas que podrían servir desde para decirle a un jugador que la chilena no es lo suyo, hasta para tomar una decisión estratégica crucial en pleno juego. Estos programas apoyan también las tareas de seguimiento de lesiones, medicamentos suministrados y diagnóstico de desempeño, con el fin de conformar un completo historial médico de cada jugador.

“La competencia es cada vez más feroz y el desempeño atlético parece estar alcanzando su ápice”, dice el alemán Stefan Wagner, gerente general de la unidad Medios, Deportes y Entretenimiento de SAP. “Nuestros clientes están a la caza de nuevos medios para trascender tales fronteras.”

Entrevistado en exclusiva para Newsweek en Español, Wagner se explaya en el funcionamiento de su novedoso programa: “Sports One tiene cuatro componentes principales: gestión del equipo, análisis del desempeño deportivo, planeación de entrenamientos y control del estado físico de los jugadores. En el módulo de análisis de desempeño, la información capturada a través de sensores o video es analizada. Al haberse definido indicadores tales como aceleración y pases exitosos, un entrenador puede comparar información histórica con actual, ver tendencias, mejoras, patrones o cualquier cambio que pueda impactar el desempeño del equipo. El entrenador podrá adaptar el entrenamiento en función de fortalezas y debilidades. Con SAP Hana, nuestra base de datos in-memorypodemos ir más allá, pues esta tecnología permite analizar una gran cantidad de información y contextualizarla para generar nuevos análisis. Puede también agregar información de otras fuentes o en otros formatos, de manera que obtenemos un panorama muy completo de un jugador en específico, del equipo entero e, incluso, del rival. Con esto los directores técnicos la tendrán más fácil para encontrar la mejor alineación de sus equipos”.

¿Son costosos estos sistemas? Depende. Wagner comenta que están recibiendo solicitudes de clubes de todo el mundo y que en julio próximo publicarán, al momento de hacer el lanzamiento oficial del software, una especie de lista de precios. “Será un modelo muy atractivo que hemos diseñado con base en las necesidades de la industria [del deporte]. Tendremos diferentes tabuladores dependiendo de cada liga. Los equipos de la Champions League pagarán más que los equipos de segunda división, por ejemplo. Queremos hacer nuestras soluciones accesibles a clubes pequeños; así, cuando ellos se vuelvan exitosos, ganaremos más. Habrá versión básica, avanzada y premium.”

El funcionario alemán señala que el mundo de los deportes será uno junto con el del entretenimiento y los medios de comunicación: “Observamos grandes sinergias potenciales entre los tres. El deporte es entretenimiento y ambos no son nada sin los media. Un club como el FC Bayern se considera a sí mismo como un compañía de medios también. Los límites tradicionales en estas industrias dejarán de existir.”

Hasta el momento, se sabe que los clubes brasileños Palmeiras y Gremio son los únicos clubes latinoamericanos que han implementado estos desarrollos. Cabe añadir que este tipo de software no sólo está enfocado a la optimización del rendimiento del equipo, sino a la atención a los aficionados y a simplificar las operaciones administrativas del propio club. Roberto García, director de Comunicación de SAP México, dice que, aunque por cuestiones de confidencialidad no puede decir nombres, más de un club mexicano está interesado en adoptar estas tecnologías.

Si es cierto lo que asegura SAP, que la informatización en el deporte profesional es una tendencia global, quedará por ver si con la implementación de software como este, la Selección Mexicana descubrirá claves importantes para acabar con la maldición de penales o, para ir mucho más lejos, si el problema del Atlas para conseguir un segundo campeonato tiene que ver con insospechados cruces de datos. En el caso de los equipos grandes, como el Bayern, siempre quedará el consuelo (o pretexto) de que se perdió porque la genialidad del astro en turno no estuvo de su lado.