Cantinero francés es acusado de homicidio

Renaud Prudhomme, de 56 años, salió a beber a un bar con su hija y sus amigos. Ahí se dispuso a romper su record de tragos.

Después de 56 años Prudhomme fue llevado a casa y después al hospital, en donde murió a la mañana siguiente.

El cantinero, Gilles Crepin, aceptó que apoyó al señor Prudhomee anotando su record de shots en una pizarrón que se encuentra detrás de la barra.

En una primera instancia el cantinero fue suspendido de sus labores por un año.

Los familiares de Prudhomme alegan que el señor sufría de una condición respiratoria y de problemas de abuso de alcohol, lo que lo llevó a beber hasta morir.

En Francia es ilegal continuar sirviendo alcohol a personas en alto estado de ebriedad, esa es la razón por la que el cantinero está siendo acusado de homicidio.

(Con información de agencias)