La construcción de pasos a desnivel y otras obras destinadas a agilizar la circulación de automóviles no representa una solución integral a los problemas de tráfico en Aguascalientes, advierte el estudio Costo del tráfico 2026: La factura invisible de la congestión, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y Dat’s Why, con apoyo de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM).
El análisis señala que este tipo de infraestructura puede incentivar un mayor uso del automóvil particular, fenómeno conocido como tráfico inducido, además de trasladar los embotellamientos hacia las siguientes intersecciones que no han sido intervenidas.
Esta problemática se identifica en los tres anillos de circunvalación de la capital, donde la infraestructura orientada al flujo continuo de vehículos no necesariamente resuelve la saturación de la red vial.
De acuerdo con el estudio, la Zona Metropolitana de Aguascalientes, integrada por la capital, Jesús María y San Francisco de los Romo, ocupa el sexto lugar nacional en severidad de congestión, con un índice de tráfico de 1.65, superior al de la Ciudad de México (1.63) y Monterrey (1.46).
Además, registra una velocidad promedio de circulación de 43.9 kilómetros por hora, ubicándose en el lugar 38 de las 44 zonas metropolitanas analizadas.
Transporte público, alternativa para reducir la congestión
Ante este panorama, el estudio plantea la necesidad de priorizar las inversiones en transporte colectivo, particularmente en sistemas capaces de movilizar a un mayor número de personas utilizando menos espacio vial.
Una de las alternativas identificadas es la implementación de sistemas de autobuses de tránsito rápido (BRT, por sus siglas en inglés), que incorporan tres elementos principales:
- Carriles confinados: vías exclusivas para autobuses que evitan que las unidades queden atrapadas en el tráfico particular.
- Estaciones con prepago: sistemas de pago electrónico antes del abordaje para reducir los tiempos de detención.
- Prioridad semafórica: sincronización de los semáforos para facilitar la circulación del transporte colectivo, especialmente durante las horas de mayor demanda.
Actualmente, el 80% de las 579 mil 7 personas que se movilizan diariamente en la Zona Metropolitana de Aguascalientes utiliza vehículos particulares, mientras que apenas el 20% recurre al transporte público.
Sin embargo, quienes utilizan autobuses enfrentan mayores afectaciones por la congestión: pierden un promedio de 157 horas anuales en el tráfico, frente a las 91 horas de los automovilistas, una diferencia de 66 horas.
Esta desigualdad también tiene consecuencias económicas. El costo anual estimado del tiempo perdido por congestión alcanza los 8 mil 536 pesos por usuario del transporte público, un 75.3% más que los 4 mil 869 pesos calculados para quienes utilizan automóvil.