El secretario de Salud de Guanajuato, Gabriel Cortés Alcalá, informó que las 632 unidades del sistema estatal de salud cuentan con antídoto para atender picaduras de alacrán, y aseguró que hasta el momento no tienen registro de fallecimientos por esta causa.
En entrevista, el funcionario estatal explicó que las picaduras de alacrán se presentan durante todo el año, aunque los meses de abril y mayo concentran el mayor número de casos. Precisó que el comportamiento registrado este año ha sido similar al del periodo anterior.
Cortés Alcalá señaló que uno de los principales llamados a la población es mantener las viviendas libres de acumulaciones de cajas, basura y otros objetos que puedan convertirse en refugio para los alacranes, con el propósito de reducir el riesgo de picaduras.
Indicó que, aunque las personas pueden presentar complicaciones, las defunciones por esta causa son poco frecuentes, particularmente cuando reciben atención médica oportuna y el tratamiento correspondiente.
Advirtió que los bebés representan uno de los grupos con mayor riesgo, debido a que no pueden comunicar directamente lo que sienten y, en ocasiones, los síntomas de una picadura se identifican cuando las manifestaciones clínicas ya son evidentes.
Por ello, insistió en la importancia de trasladar a las personas afectadas a una unidad médica para que sean valoradas y reciban el antídoto cuando sea necesario.
Respecto al suministro del suero antialacrán a la Cruz Roja, el secretario explicó que este insumo es proporcionado por la Federación y que su distribución está sujeta a mecanismos de control y auditoría, por lo que debe garantizarse que tanto la atención como la aplicación del tratamiento sean gratuitas.
Señaló que la Secretaría de Salud estatal mantiene disposición para colaborar con la institución, pero indicó que hasta el momento no ha recibido el procedimiento mediante el cual se garantiza la gratuidad del servicio.
Finalmente, afirmó que, ante una picadura de alacrán, la población puede acudir al centro de salud u hospital más cercano para recibir atención médica y, de ser necesario, el antídoto correspondiente.