El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Guanajuato, Gabriel Zermeño Flores, señaló que las lluvias pueden retrasar hasta tres meses la ejecución de una obra, principalmente cuando los trabajos se encuentran en etapas de terracería y se presentan inundaciones en las zonas intervenidas.
Explicó que las constructoras deben retirar el agua y, cuando las precipitaciones continúan, repetir trabajos, lo que genera retrasos y un incremento en los costos de ejecución. Sin embargo, señaló que estos gastos no siempre pueden ser cobrados al contratante, por lo que son absorbidos por las propias empresas.
“Si te llueve o si sucede cualquier cosa, es tu responsabilidad”, explicó el dirigente empresarial.
Además, agregó que las constructoras reciben tiempo para subsanar las afectaciones, pero no necesariamente se les pagan los retrabajos.
Zermeño Flores señaló que durante este año no tiene identificados municipios específicos con una problemática generalizada de inundaciones en obras, y consideró que las lluvias han sido menos intensas que las registradas el año pasado.
El presidente de la CMIC Guanajuato también informó que el sector mantiene acciones de responsabilidad social mediante una aportación del 1 por ciento de los empresarios, cuyos recursos son destinados a proyectos en beneficio de la población.
Actualmente, la Cámara concluye una cancha de usos múltiples en el Valle de Santiago y ha participado en diversas obras sociales en León. Este esquema, explicó, tiene alrededor de 25 años en León y recientemente comenzó a extenderse al ámbito estatal con el respaldo del Gobierno de Guanajuato.
Sobre la actividad del sector, reconoció que este año ha sido lento para la construcción, aunque confió en que el cierre de 2026 sea positivo y que durante 2027 se recupere el ritmo de obra.
Detalló que actualmente se contemplan alrededor de 12 mil millones de pesos de inversión en el estado, entre 4 mil millones de pesos de presupuesto propio, 4 mil millones de pesos de deuda y otros 4 mil millones relacionados con el acueducto.
Señaló que a esta inversión se suman alrededor de 2 mil 600 millones de dólares de inversión extranjera, lo que genera una derrama económica que beneficia al sector de la construcción.
Zermeño Flores indicó que entre las zonas con mayor actividad se encuentran Puerto Interior, Celaya, Salamanca, Irapuato y León, mientras que algunos municipios han comenzado a licitar y adjudicar obras financiadas con recursos de deuda, lo que permitirá reactivar la inversión.