En México, hasta uno de cada cinco libros que se comercializan podrían ser piratas, estimó César Salvador Gómez, propietario de la Librería Cronos, quien cuenta con décadas de experiencia en el comercio de libros en la tradicional calle Matamoros de Aguascalientes.
De acuerdo con el empresario, aunque todavía existen versiones piratas impresas, actualmente una parte importante de este fenómeno se concentra en redes sociales y plataformas digitales, donde se distribuyen y comercializan copias de diferentes obras.
“En la mayoría de las plataformas de redes sociales hay muchísimo libro pirata, pero la gente tendrá que ir aprendiendo para comparar. Esto es en contraste con la baja calidad que las editoriales están presentado, es un contraste que estamos notando” señaló.
Frente a esta situación, el librero llamó a la población a tomar conciencia sobre el impacto de consumir material pirata, pues además de afectar a las librerías y al comercio formal, los consumidores pueden recibir productos de menor calidad e incluso versiones cuyo contenido o traducción no corresponde con la obra original.
“Siempre apoyamos que la gente lea y se documente; entonces, en cuanto más se documente se va a dar cuenta que es un libro pirata, lo va a notar en las letras, además de que la edición es pésima, la impresión. Incluso a veces bajan traducciones de otras páginas en internet que no corresponden” ejemplificó.
En todo caso, Gómez consideró que es mejor adaptarse a nuevas tecnologías y fomentar la lectura a través de herramientas como e-books, audiolibros o kindle, donde persiste el contenido original.