Claudia Lizeth Castillo Esquivel, madre de una niña que padece fibrosis quística, hizo un llamado a las autoridades de salud de Aguascalientes para que se considere la incorporación del medicamento Trikafta al cuadro de tratamiento disponible para pacientes con esta enfermedad.
La madre de familia señaló que contar con este medicamento representaría una alternativa importante para mejorar la atención y calidad de vida de las personas que viven con fibrosis quística, particularmente de niñas, niños y adolescentes que requieren tratamientos especializados y permanentes.
En este sentido, un grupo de padres y madres de familia marchó sobre la avenida Francisco I. Madero, desde la calle Cosío hasta la Plaza de la Patria, para visibilizar esta demanda ante el sector salud.
“IMSS, ISSSTE, sí los dan, voy a ser clara. IMSS Bienestar, no nos apoya con esos medicamentos y tenemos niños que tienen esa enfermedad y que están afiliados al IMSS Bienestar… bueno, aquí sería el IMSS que tienen el Hospital Hidalgo, el Tercer Milenio que no les dan los medicamentos”.
Reveló que en Aguascalientes hay una veintena de pacientes con fibrosis quística, quienes pueden llevar una vida normal; sin embargo, señaló que la esperanza de vida es de 30 años de edad, mientras que en países de Europa las personas con esta enfermedad pueden vivir hasta los 50 años.
“(Para elevar la calidad de vida en México hace falta) que primero tengan un equipo multidisciplinario que atiendan, que sepan de la enfermedad porque aún en el 2026, hay médicos que no saben. Llegamos a un servicio de urgencias. ¿Por qué lo trae? Ah, es que tiene fibrosis quística y, ¿Qué es eso?”.
Explicó que, para las familias de pacientes con este padecimiento, el acceso oportuno a los medicamentos resulta fundamental, debido a que se trata de una enfermedad genética que requiere atención médica constante y seguimiento especializado, además de que algunos de sus tratamientos tienen un alto costo.
“350 mil al mes… Pueden hacer una vida normal con sus medicamentos y con su calidad de vida, llevar una fisioterapia pulmonar, sus nebulizaciones… Ellos también ocupan ya antibióticos de alto nivel y hay también medicamentos costosos, que es la tobramicina, ese cuesta arriba de 35 mil pesos cada mes”.