El director del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL), Enrique de Haro Maldonado, reconoció que más de 100 empresas del sector de la curtiduría han sido clausuradas en los últimos ocho años por realizar descargas de aguas residuales fuera de la normatividad ambiental, principalmente de tipo industrial.
El funcionario municipal explicó que estas acciones forman parte del programa de regulación y supervisión que se implementa en coordinación con autoridades ambientales y el sector industrial, con el objetivo de mejorar el tratamiento de aguas residuales y reducir la contaminación.
“Sí, 2019 aproximadamente comenzamos en 2019, ha trabajado muy bien, es cuando nace el programa de regulación ecológica y la verdad es que ha funcionado muy bien. Hoy en día te puedo decir que tenemos más de 100 industrias clausuradas”, señaló.
De Haro Maldonado detalló que las clausuras no son definitivas en todos los casos, ya que algunas empresas corrigen observaciones, pagan sanciones o regularizan sus procesos para poder reincorporarse a la actividad.
“Suben y bajan. O sea, ahorita te puedo clausurar cinco y a lo mejor una corrige o paga o lo que tenga que hacer y bueno, pues ya se integra, pero vamos sumando más”, explicó.
El titular de SAPAL indicó que el sector más vigilado es el de la curtiduría, debido al tipo de residuos que genera, principalmente aceites, químicos y descargas industriales que pueden alterar el funcionamiento de las plantas de tratamiento.
“Tenemos más de 3 mil industrias y más de 22 mil comercios. Sabemos que la curtiduría es la más importante a revisar porque estamos buscando que los parámetros particulares de descarga se cumplan”, afirmó.
Agregó que el organismo realiza programas permanentes de inspección y verificación, además de acciones de control para evitar descargas irregulares en la red de drenaje y en cuerpos de agua.
“Tenemos un programa de visita en la curtiduría y en toda la industria en general… estamos buscando que los parámetros particulares de descarga se estén cumpliendo”, dijo.
El director de SAPAL sostuvo que la problemática de descargas industriales no autorizadas sigue siendo un reto, por lo que han reforzado mecanismos de control junto con cámaras empresariales y asociaciones del sector.
“Estamos trabajando muy de la mano con la curtiduría, con la cámara, con la Cicur… para buscar a las empresas que están incumpliendo y empezar a meter denuncias”, puntualizó.
Finalmente, De Haro Maldonado aseguró que el organismo continuará con las revisiones y clausuras cuando sea necesario, y defendió que las acciones buscan garantizar el correcto funcionamiento de las plantas de tratamiento y el cumplimiento ambiental en León.