De un invernadero escolar a la Sierra Fría: estudiantes de Calvillo impulsan proyecto de reforestación

Lo que comenzó como la búsqueda de un uso para un invernadero escolar hoy se ha convertido en un proyecto que busca reforestar las serranías de Calvillo y contribuir a la captura de carbono para mitigar el cambio climático.

Estudiantes del CBTA No. 61 desarrollaron el proyecto “Cuantificación del carbono orgánico en el suelo y en la vegetación de nuestra escuela”, una investigación que forma parte de una propuesta más amplia de restauración ambiental mediante la plantación de especies nativas como mezquites y huaches.

“Principalmente este es el inicio de un proyecto más grande, que es un proyecto de reforestación para lo que son las serranías de nuestro municipio, que es Calvillo. Todo inicia bajo un invernadero que estábamos pensando darle un uso y fue donde se nos ocurrió darle un uso de reforestación con especies endémicas de la región, como es el mezquite y el huache”, explicó Humberto Armas.

La meta, según explican, es recuperar áreas ubicadas entre la Sierra Fría y la Sierra del Laurel, aprovechando que Calvillo se encuentra rodeado por ambas formaciones naturales.

“Buscamos reforestar primero esta área que está aquí y ya después mandarla a las dos sierras que hay en Calvillo. Con el proyecto de reforestación buscamos combatir el cambio climático absorbiendo el dióxido de carbono que tenemos en la atmósfera y fijándolo en el suelo como carbono orgánico”, agregó.

Como parte de la primera etapa, los estudiantes ya plantaron más de mil 200 árboles dentro de su plantel y esperan que el proyecto pueda recibir respaldo para extenderse a otras zonas del municipio.

“Por el momento apenas estamos comenzando. En esta parte ya se plantaron más de mil 200 árboles y próximamente estamos viendo si nos apoya el Gobierno de Calvillo o el municipio para que se lleven a las dos sierras que hay”, comentó Gael Gutiérrez.

Los jóvenes optaron por especies endémicas debido a que se adaptan mejor a las condiciones climáticas de la región y requieren menos mantenimiento una vez que superan sus primeros meses de crecimiento.

“Se opta por ese tipo de especies porque, como son endémicas, se acoplan muy bien a los climas y a las condiciones que tienen los suelos de estas serranías. Si se llega a hacer el proyecto no serían uno o dos árboles, serían miles y miles de árboles”, explicaron.

Además de la reforestación, el proyecto contempla medir indicadores como el pH, la humedad y los nutrientes del suelo para evaluar la cantidad de carbono que puede almacenarse en los ecosistemas restaurados.

Por último, señalaron que una de las motivaciones para desarrollar la propuesta fue observar el cambio de uso de suelo en algunas zonas del municipio y su interés por dedicarse profesionalmente a la agronomía.

“Nos dimos cuenta que hay mucha agronomía en producción y horticultura, pero nosotros buscamos aplicar los conceptos de agronomía en un ámbito que ayude más al mundo, al planeta, como es la mitigación de los gases de efecto invernadero”, concluyeron.