El director de Protección Civil municipal, Cresencio Sánchez Abundiz, aseguró que la lluvia registrada durante la noche del viernes y la madrugada del sábado se convirtió en la precipitación más intensa de lo que va de la temporada en León, pues dejó un acumulado superior a los 60 milímetros y provocar encharcamientos, escurrimientos y saturación de algunos sistemas pluviales en distintos puntos de la ciudad.
Expuso que este evento representa el de mayor intensidad desde el inicio formal del temporal de lluvias el pasado 15 de mayo. Añadió que las mayores afectaciones se concentraron en la zona nororiente del municipio, donde el volumen de agua generó escurrimientos importantes y la saturación de algunos drenajes y colectores.
“Esta noche del día viernes y madrugada del sábado registramos una precipitación que acumuló más de 60 milímetros, lo que significa que es la primera lluvia del 2026 con mayor cantidad o mayor intensidad. Se registró en la parte nororiente del municipio, generó algunos escurrimientos y por ende saturación en los sistemas, sobre todo en el Eje Metropolitano y algunos bulevares como Jerez y Torres Landa”, detalló.
Ante esta situación, el funcionario municipal explicó que personal de Protección Civil trabajó de manera coordinada con el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL), Obra Pública, SIAP y Medio Ambiente para atender los reportes y restablecer la circulación en las zonas afectadas.
Además,recordó que, aunque la intensidad de las lluvias influye en los encharcamientos, uno de los principales problemas continúa siendo la acumulación de basura en alcantarillas y sistemas de drenaje.
“Una sola bolsa de basura es capaz de tapar una alcantarilla y saturar el sistema, evitando el flujo constante del agua. Traemos un acumulado de 176.9 milímetros, algo muy importante porque de aquí hasta noviembre tenemos que sumar por lo menos 604 milímetros para alcanzar la media anual”, explicó.
El director de Protección Civil informó que, desde el arranque de la temporada de lluvias y hasta la fecha, León acumula 176.9 milímetros de precipitación, una cifra significativa para esta etapa del año.
Además de los encharcamientos, indicó que las lluvias provocaron la caída de ramas, acumulación de materiales en cauces y obstrucciones en algunos arroyos, por lo que brigadas municipales tuvieron que intervenir para evitar riesgos mayores.
“Tuvimos que retirar seis árboles de distintos arroyos porque estaban obstruyendo el paso del agua”, indicó.
Por último, el funcionario municipal recordó que el monitoreo de lluvias se mantendrá hasta el próximo 30 de noviembre, periodo en el que las autoridades continuarán vigilando presas, arroyos, zonas de riesgo y sistemas pluviales para atender cualquier contingencia derivada de las precipitaciones.
“Oficialmente comenzamos el 15 de mayo y estaremos atentos y monitoreando todas las precipitaciones hasta el día 30 de noviembre”, concluyó.