Durante su visita de trabajo a Aguascalientes, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, evitó fijar una postura clara respecto a la posible incorporación de la entidad al sistema de salud universal IMSS-Bienestar. A pesar de la insistencia de los medios locales, la mandataria federal optó por el silencio frente a uno de los temas más coyunturales de la agenda local.
La jornada presidencial inició alrededor de las 16:00 horas en el oriente de la capital, donde la jefa del Ejecutivo federal encabezó un acto protocolario de entrega de becas educativas en la escuela primaria “Semblanza Nacional”. En el evento estuvo acompañada por la gobernadora del estado, Teresa Jiménez Esquivel, y la secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya.
Al término del mitin, reporteros locales abordaron directamente a la presidenta para cuestionarla sobre el rumbo de los servicios de salud en el estado; sin embargo, Sheinbaum Pardo esquivó las preguntas, priorizando la atención a simpatizantes que se congregaron para solicitarle fotografías y firmas de libros.
Posteriormente, la comitiva presidencial se trasladó a las instalaciones del Sistema Integral de la Unidad de Hemodiálisis (SIUH) del IMSS. Tras realizar un recorrido de supervisión al interior de la clínica y dialogar brevemente con algunos derechohabientes, la mandataria nacional abandonó el recinto. Al salir, la prensa local volvió a interpelarla sobre la viabilidad del IMSS-Bienestar en Aguascalientes, recibiendo nuevamente el silencio de la mandataria como respuesta antes de retirarse.
Posteriormente, la presidenta continuó su itinerario con rumbo al municipio de Pabellón de Arteaga, con el objetivo de constatar los avances en la construcción del nuevo hospital Traumatología y Ortopedia del IMSS. Tras concluir esta supervisión, Sheinbaum Pardo se trasladó al estado de Zacatecas, donde este domingo tiene programado encabezar la presentación de diversos programas de infraestructura y desarrollo.
¿Qué han dicho las autoridades de Aguascalientes?
El secretario de Salud del estado, Rubén Galaviz Tristán, ha sido consultado de manera recurrente sobre la posición del gobierno de Aguascalientes, una de las ocho entidades del país que se han mantenido al margen de la centralización sanitaria.
Al inicio de la actual administración estatal, la postura era de rechazo rotundo bajo el argumento de que no resultaba viable ceder la infraestructura ni la operación del Hospital Miguel Hidalgo, un referente de alta especialidad que operaba de manera óptima en contraste con las deficiencias reportadas en el esquema federal.
Sin embargo, recientemente el discurso oficial se ha matizado; Galaviz Tristán ha señalado que, por un lado, no se ha recibido una invitación formal por parte del actual Gobierno Federal y, por el otro, se prevé que mediante un decreto de observancia general, el estado termine incorporándose formalmente al sistema IMSS-Bienestar hacia el año 2028.
Mientras tanto, los poco más de 300 mil aguascalentenses que no cuentan con algún esquema de seguridad social -IMSS o ISSSTE- deben ser atendidos por el Instituto de Servicios de Salud del Estado de Aguascalientes (ISSEA).