La secretaria del Campo de Guanajuato, Marisol Suárez Correa, informó que actualmente se tienen registrados 28 casos acumulados, y de estos, 16 activos de gusano barrenador en la entidad, los cuales se mantienen bajo vigilancia mediante cercos sanitarios y acciones de monitoreo.
En entrevista, explicó que este problema no es reciente, aunque su presencia en el estado se dio de manera tardía. Además, detalló que la estrategia principal ha sido la capacitación a productores, quienes juegan un papel clave en la detección temprana.
“El primer caso lo tuvimos el 28 de febrero, Fuimos uno de los estados que más nos tardamos en tener presencia porque estuvimos vigilando mucho. Los mejores inspectores son los mismos ganaderos que cuidan su ganado y están revisando”, afirmó.
La confirmación de los casos corresponde al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, instancia que determina si se trata de gusano barrenador y define el tratamiento.
Por ello, la funcionaria estatal indicó que ante cualquier herida en los animales, los productores deben revisar y, en caso de sospecha, tomar muestras con kits especiales para su análisis.
“Ven una herida en su animal, la revisan si tiene gusano… lo ponen en un frasquito y lo reportan. No le pasa absolutamente nada al ganado… no tienen que sacrificarlo, solo aplicar el tratamiento y observar”, aseguró.
Suárez Correa subrayó que, pese al incremento de casos, el ganado no está en riesgo si se atiende a tiempo. Advirtió que la propagación se debe a la naturaleza del insecto.
“Es una mosca que tiene capacidad de volar hasta 40 kilómetros diarios… por eso se está rodeando los municipios. Este gusano come carne viva… puede llegar a órganos vitales y ahí sí se muere el animal”, explicó.
Por último, alertó que el riesgo aumenta si no se detecta oportunamente, ya que la larva se alimenta de tejido vivo y reiteró que la clave es la vigilancia constante.