Hace unos días el INEGI presentó el informe sobre la ocupación laboral en Aguascalientes de personas en la industria automotriz, y el dato fue preocupante, pues al cierre de 2025 tuvimos 68 mil 869 personas, un número inferior en 5 mil 633 colaboradores, al presentado al cierre de 2024; esto significó una caída del 7.6% entre los dos años; cifra muy elevada incluso superando a la del 2020; el primer año de la pandemia por COVID-19.
La realidad es que existe una caída de empleos en varios sectores importantes del estado como son: industria de bebidas y tabaco con una disminución entre los dos años de 5.85%, fabricación de insumos textiles y acabados con una disminución del 27.91%, fabricación de prendas de vestir con un 22.55% menos, industria del papel con 14.95%, fabricación de equipo de computación, comunicación ymedición con 14.51%, fabricación de equipo de transporte con 5.56%, y la fabricación de muebles y colchones con 13.77% menos.
El tema no es menor, pues se viene sintiendo que existe una disminución en el número de personas que se emplean en la manufactura debido a muchos factores como son: lo relacionado a las nuevas políticas comerciales con Estados Unidos, la automatización, la fuerza del mercado chino, entre otras.
Quisiera usar este medio para emitir mi opinión sobre el tema de la manufactura, un modelo que funcionaba perfectamente en el siglo XX, pero en que para este siglo se está convirtiendo en un tremendo problema para las economías que dependen casi exclusivamente de él. En el siglo XX, los gobiernos hacían esfuerzos para que las empresas globales se instalarán en sus países con el fin de generar empleo masivo con ingresos medios.
Estas empresas se instalaban con grandes beneficios en impuestos y facilidades de instalación y operación; ycon la ventaja geográfica de nuestro país para acceder al mercado norteamericano, México se convirtió en una excelente opción para el mundo. En medio de esta atracción, el sistema educativo superior se convirtió en una gran “fábrica” de empleados para esta manufactura, un modelo que funcionó bastante bien por varias décadas. Pero llegó la Cuarta Revolución Industrial y este modelo empezó a tambalearse, pues para una multinacional fabricar con tecnología (automatización y robots ) se convirtió en un objetivo claro, pues un “robot no se enferma, trabaja 24 horas, no se embaraza, no come, no duerme, yademás, no se sindicaliza”.
Ante este panorama, los países desarrollaros optaron por la innovación como medio para sostener sus economías, un brinco que México aún no ha querido o podido, dar. Esta innovación impulsada por los gobiernos, la empresa y las universidades, son el resultado de que países como China hoy sean líderes mundiales en innovación, un reconocimiento que se consolidó cuando se cambió el objetivo del sistema educativo para pasarlo de la memoria a la creación de nuevo conocimiento.
Justamente ahora, en la era de la IA (Inteligencia Artificial) debemos entender que la creación de nuevo conocimiento debe ser el objetivo final de nuestro sistema educativo. Bien señala el Dr. Jorge Andrés Restrepo de Hypercubus.
“Para el viejo modelo (el de la memoria), la inteligencia artificial es un peligro. Existen preocupaciones de que la IA le va a hacer el trabajo, las tareas, a los niños y jóvenes y le va a resolver los exámenes a los niños y jóvenes. Entonces ahí estamos pensando en el viejo modelo, pero eso es para mí la mirada más obtusa que puede haber. Estamos con una gran herramienta (la IA) que nos puede ayudar a la personalización del aprendizaje, a trabajar temas complejos, a amplificar la experiencia de aprendizaje, y simplemente pensamos como el viejo modelo puede ser hackeado por la IA”.
Hoy tenemos que entender que la economía de un país depende de la capacidad de innovar y crear empresa, impulsada por su educación. Ojalá en México lo entendamos pronto, para pasar de la triste discusión de los libros de texto y de sus creadores, al de una creación de un modelo que soporte nuestra economía y que ayude a sentar las bases para mejorar la vida de los mexicanos.