El secretario de Salud de Guanajuato, Gabriel Cortés Alcalá, reconoció que tras la pandemia de COVID-19 se ha registrado un incremento en problemas de salud mental, particularmente en ansiedad, depresión y conductas suicidas, siendo los adolescentes y adultos jóvenes menores de 30 años el grupo más afectado.
“La salud mental es un tema que nos aqueja desde hace décadas, pero que hoy tiene un mayor impacto en la violencia, en las adicciones y en la falta de atención”, señaló.
Además, el funcionario estatal destacó que durante años ha sido un tema estigmatizado que muchas personas evitan atender.
Por ello, recordó que el confinamiento por la pandemia dejó secuelas importantes. Indicó que como resultado de estas afectaciones, la Secretaría de Salud ha detectado a más de 22 mil personas en riesgo suicida a través de sus herramientas de evaluación, además de identificar que el 80 por ciento de los suicidios consumados corresponden a hombres entre los 18 y 35 años.
“Hubo un problema que sufrimos todos al estar encerrados durante un largo tiempo y que definitivamente tuvo efectos en la salud mental…Hoy tenemos atención 24 horas, los 365 días del año para poder resolver crisis, pero también hacemos acciones preventivas para detectar ansiedad o depresión”, indicó.
Ante este panorama, el funcionario estatal destacó que se ha fortalecido la infraestructura de atención en el estado, ampliando significativamente la cobertura de servicios especializados.
El secretario también alertó sobre el impacto del entorno digital en los jóvenes, señalando que el consumo de contenidos puede influir directamente en su bienestar emocional. Además, detalló que actualmente existen centros especializados y los servicios de salud mental en todos los hospitales generales, lo que permite una mayor accesibilidad para la población.
“Antes existía un hospital nada más; ahora hay más espacios y eso permite que la gente se acerque mucho más. La información está a la palma de la mano y puede afectar de manera positiva o negativa, dependiendo de qué es lo que consuma cada persona”, advirtió.
Finalmente, insistió en que la atención oportuna es clave para prevenir consecuencias mayores. Por ello, hizo un llamado a padres y madres de familia a involucrarse activamente en la vida de sus hijos.
“Que vigilen qué consumen, con quién se comunican, que estén cerca de ellos, que convivan todos los días. No significa vigilarlos, sino acompañarlos.Lo que tiene que hacer una persona con un problema de salud mental es atenderse; eso es lo más importante”, concluyó.